El mensaje del Arzobispo Jorge Patrón Wong

El arzobispo Jorge Carlos Patrón Wong, secretario de los Seminarios para la Sagrada Congregación del Clero, pidió a los fieles durante la misa de Nochebuena, que ofició en el colegio Teresiano Enrique de Ossó, que abracen a Jesús como María y José, pues cuando se abraza a Jesús se hace a todas las personas.

“En la vida hay que aprender a abrazar a Jesús como María y José, aunque a veces nos resulte difícil”, indicó monseñor Patrón Wong en su homilía, al destacar que la buena noticia de la Navidad es el nacimiento de nuestro Salvador.

La misa, que convocó a decenas de feligreses, se celebró en la cancha techada del colegio donde se habilitó el altar con el Nacimiento y una manta con una cita de un versículo del Evangelio de San Lucas: “Alégrate, el Señor está contigo”.

Allí, al inicio de la misa, el arzobispo externó su felicidad de celebrar en el lugar y pidió a todos vivir la eucaristía en familia.

En la homilía señaló que desde el momento en que María y José abrazaron al Niño Jesús y se enamoraron de él, todos lo amaron. “Todas las familias hemos vivido la experiencia de esperar a un bebé y amarlo antes de conocerlo. Hoy nosotros amamos a Jesús que nos ha amado primero, Jesús que siempre ha estado con y entre nosotros”.

Jesús, recalcó, siempre está presente y se le puede ver en cada ser humano, en cada niño, cada joven, cada enfermo, cada pobre, cada hermano y hermana, familiar o amigo. “Dios está presente en todos lados”.

Cuando se abraza a un ser humano se transmite el amor de Dios. “Lo maravilloso es que nadie puede amar a Dios si no abraza a los seres humanos y los ama”.

Por ello, dijo, la Navidad es la fiesta de la fraternidad y por eso se vive en familia. “La fiesta es para todos, el Niño es para todos, el Salvador es para todos y en la vida hay que aprender a abrazar a Jesús como María”.

También señaló que así como María, los seres humanos tienen experiencias que nadie más puede vivir. “Hay momentos en que solo uno puede abrazar la vida y hay que hacerlo como María… profundo como el abrazo de María. Los abrazos de San José y María son muy importantes en la vida”.

En la parte final de su mensaje, el prelado indicó que poder abrazar a Dios hace que todos los días sean Navidad.

Al concluir la misa se realizó la adoración del Niño para lo cual se formó una larga fila de feligreses.

Esa misma noche monseñor Patrón Wong ofició con el padre Jorge Carlos Menéndez Moguel la misa de Navidad en el asilo Celarain, donde reiteró que cuando se abraza al Niño Jesús se hace a todos los seres humanos, y que en cada corazón y rostro humano se encuentra Dios Nuestro Señor.— Jorge Iván Canul Ek