Argelina pide al espectador ver a detalle cada obra
Una cromática en tonalidades oscuras impera en las obras de la artista Ghis Thomas, en un juego de contrastes en el que los tonos grises y negros le dan más fuerza a la obra, la cual eventualmente sorprende con trazos de color que le aportan a sus pinturas dejos de luz.
Ghis Thomas nació en Argelia, pero desde la adolescencia migró a Francia y ha recorrido muchos países, incluido México, en los que ha encontrado la inspiración.
La artista no titula sus obras, pues prefiere que el espectador interprete sus propias vivencias en éstas, sin las subjetividades de un nombre, “que hagan su propia poesía”.
También porque es difícil dar un nombre a las emociones, y sus obras son eso, sensibilidad a flor de piel, pasión, rebeldía…
La pintora presenta en el Macay la exposición “Thomas”, como parte de las exposiciones trimestrales del recinto que se inaugurarán hoy a las 20 horas.
Las obras de gran formato de la pintora ocupan el expo foro, un área muy amplia del Museo, en la que las pinturas de Ghis Thomas parecen convertir el espacio en un laberinto de emociones expresadas en múltiples trazos, contrastes y juegos de tonalidades.
Como lo ha hecho desde hace 25 años, utiliza el chapopote como material para crear sus pinturas, pues en éste encontró la calidad de negro que desea para sus cuadros, ante la posibilidad de jugar con diversas gamas de esa tonalidad, con el color mate y el brillo para darle forma, fuerza y profundidad, según sea el caso, a las obras que concibe.
Para admirar la obra de la argelina es necesario hacerlo de cerca y con detenimiento; así se descubre no solo la pintura en sí y la poesía o lectura que puede generar en el espectador, sino que también deja al descubierto el origen de la artista, quien en varias de los cuadros utiliza papel con textos escritos en árabe, que dan cuenta de su vínculo irrompible con su país natal.
Con 50 años de trayectoria, la pintora ha presentado numerosas exposiciones en varios países de África y Europa.
En México ha expuesto de manera regular desde 2011, en La Casa Vallarta de Guadalajara, el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez, donde su obra forma parte del acervo del museo; en el Museo de Arte Contemporáneo de San Luis Potosí, entre otros.
En “Thomas”, la pintora comparte la evolución de su trabajo artístico, su atracción por el abstraccionismo, ante la idea de que para lo figurativo está la televisión y los vídeos, ya que por medio del arte abstracto se invita a imaginar y dar lectura a la pintura para construir una poética propia.— Iris Ceballos Alvarado
