Santiago Arau da testimonio de la riqueza regional
En el extenso tapiz verde que forman tupidos árboles, los edificios milenarios de la ciudad Tres Veces Construida parecen edificaciones a escala destinadas a la recreación infantil.
Monumentales cuando se está de pie frente a ellos, los vestigios de Uxmal son un elemento más del paisaje de la selva baja de Yucatán en las fotografías aéreas de Santiago Arau.
En otras imágenes, las salinas de aguas rosadas de Las Coloradas se suceden en rectángulos de precisa geometría; la Vía Láctea se revela magnífica en el cielo de Celestún, y el antiguo convento franciscano de Izamal colorea la escena con su amarillo inconfundible.
Escenarios históricos y naturales
Arau se siente adoptado por Yucatán. Pero no son solo afectos —sus papás viven en Tepakán— los que hacen que el fotógrafo capitalino visite cuatro o cinco veces al año el Estado, sino que también lo convocan los escenarios históricos y naturales, que él desea ayudar a preservar por medio de retratos hechos desde el aire.
A diferencia de quienes antaño hacían fotografía aérea, que necesitaban viajar en una avioneta o helicóptero, Santiago utiliza un dron para capturar sus imágenes, como las que tomó en Ciudad de México después del temblor del 19 de septiembre de 2017 y que le dieron aún más proyección a su trabajo, enfocado sobre todo en entornos urbanos.
Cariño a Yucatán
Sin embargo, de Yucatán “lo que quiero transmitir es su riqueza cultural y natural, algo que se debe conservar”, dice. “He tenido oportunidad de viajar alrededor del mundo y Yucatán es uno de los lugares a nivel global que mejor se conserva”.
“Le tengo un cariño muy especial a la Península”, añade. “Este cariño me lleva a fotografiarla y me despierta interés de todo tipo: la historia de los mayas, la Colonia y la época contemporánea”.
Santiago confiesa que “me encanta buscar los cenotes, las cavernas; me gusta ver los trazados de los pueblos, los colores de la Península…”.
“Me gustan Sisal, Progreso, Telchac, Dzilam de Bravo. He fotografiado Río Lagartos, Las Coloradas, desde Mérida la carretera que va hacia Motul, Valladolid, Izamal”.
“Para tomar fotografía aérea hay que conocer los lugares, las personas y los contextos; no es solamente levantar el dron y tomar la fotografía”, advierte.
Visión desde las alturas
El interés en las imágenes tomadas desde el aire le nació cuando era niño y llegó a sus manos el libro “México desde las alturas” de Michael Calderwood. La aparición de los drones hizo más accesible esta especialidad, que utiliza a las redes sociales como medio de difusión.
“La fotografía aérea nos da perspectiva, nos enseña de qué tamaño somos. Cuando subo una fotografía de Yucatán, la gente de aquí siente pertenencia, ésa es una de las cosas que me gusta generar. Si alguien ve Izamal desde arriba y se siente identificado, se apropia de la fotografía, creo que uno de los objetivos de mi trabajo se cumplió”, apunta.
Tradición
“En México hay una escuela muy grande de fotógrafos: si nos vamos al pasado, Manuel Álvarez Bravo es uno de los mejores ejemplos; (la Fundación) ICA hace fotografía para usos científicos pero la convierte en un tema artístico, y en el presente tenemos a Emmanuel Lubezki”.
“Los mexicanos crecemos con imágenes. A lo mejor no nos damos cuenta, pero tenemos arraigado el tema de la fotografía en México”.
Santiago también se desenvuelve en cine, un arte al que llegó por una línea recta. “La fotografía fija es una técnica de composición y exposición. La cinematografía es 24 fotografías por segundo, es una serie de técnicas combinadas con las que se puede contar una historia”.
Pero si de pasiones se trata, confiesa que una de ellas es explorar Yucatán a pie.
“Una de las grandes pasiones que tengo es caminar en la noche en Yucatán, con el cielo estrellado y reflexionar. Y que el único temor sea pisar una serpiente”.— Valentina Boeta Madera
Fotógrafo
Santiago Arau ofreció el viernes 25 y sábado 26 de enero su primer taller de fotografía aérea en el Estado.
Taller de fotografía aérea desde la pirámide de Kinich Kakmó en Izamal. @kochenjj pic.twitter.com/19TZnBFNz5
— Santiago Arau (@Santiago_Arau) January 29, 2019
Invitación
Lo dio junto a Juan José Hochen, de la Fundación ICA, y por invitación de la Galería Lagalá. Como parte de la actividad se visitó Izamal.
Venecia
El año pasado el fotógrafo exhibió una selección de imágenes, entre ellas de Yucatán, en el Pabellón de México en la Bienal de Arquitectura de Venecia.
Libro
En octubre próximo presentará un libro editado con la Fundación BBVA Bancomer, en el que también se verán fotografías de la entidad. La promoción se acompañaría con una gira de exposiciones.
