Ofrecerá Pawel Blaszkowski las Fugas del alemán
Interpretar las tres Fugas de Bach es “un trabajo colosal” y requiere una preparación “de altísimo nivel”, pues son obras complejas, sobre todo la tercera, que es más complicada de memorizar, de ahí que rara vez se toque.
Pero el violinista Pawel Blaszkowski, integrante de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, asumió el reto de interpretarlas en un solo programa junto a la Chacona del mismo compositor.
“El arte de la Fuga” es el nombre del recital que ofrecerá mañana jueves, a las 20 horas, en el Centro Cultural Olimpo, siendo el quinto de una serie de seis conciertos que realiza como beneficiario de los Fondos Municipales para las Artes Escénicas y la Música.
Blaszkowski explica que los estudiantes de violín que llegan a un nivel más avanzado tienen en el programa de estudio las obras de Bach y es común que se pongan el reto de aprender al menos una Fuga del alemán.
Muchos eligen la llamada Pequeña Fuga, la más corta de las tres, pero no por ello fácil de tocar.
El músico añade que la Fuga es la parte más importante de la sonata. Bach compuso tres sonatas, a su vez divididas en cuatro piezas; la Fuga es la segunda pieza de cada sonata y la parte central de ésta.
En las competencias del instrumento es obligatorio tocar en la primera fase al menos una Fuga de Bach.
La segunda Fuga (en La menor) es más compleja y larga que la primera y requiere otro nivel de interpretación. La tercera, en Do mayor, raramente se toca, pues es la más complicada de todas por su contenido y acordes, que la hacen difícil de memorizar.
Por ello, Blaszkowski dice que estos conciertos significan para él un gran reto, que soñaba asumir junto con la pieza que considera más importante para violín en la historia de la música.
Apunta que la preparación para este concierto le requiere un trabajo colosal, que no cualquiera hace. Pero los frutos los ha estado viendo, ya que, asegura, ha despertado emoción y respeto por la labor hecha.
El violinista admite que ha esperado años para sentir que tiene el nivel necesario para abordar este desafío de manera exitosa y lo compara con correr un maratón.
“Hay que conocer la pieza, memorizarla, manejar las emociones frente al público y mucha concentración”, señala el instrumentista.
Los boletos se venderán media hora antes del inicio del recital, en el Olimpo. Cuestan $50 general y $25 estudiantes y personas con credencial del Inapam.— Iris Ceballos Alvarado
