Alexia I y Joshua I, reyes juveniles del Carnaval de Mérida.- Foto: Fernando Acosta Yam

Maravillados por el gran ambiente que se vive en el carnaval de Mérida fue que Alexia Estefanía Pérez Blanco y Joshua Jesús Chan Chi decidieron participar en el “reality show” para ser los reyes juveniles y tras cinco semanas de ensayos y programas, ganaron.

Alexia Pérez y Joshua Chan tienen 17 años y el baile es una gran pasión en sus vidas. Ella lleva 8 años en clases de ballet y jazz mientras que Joshua practica seis disciplinas desde hace tres años, entre ellas gimnasia, belly dance y hip hop.

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Decidieron participar en la convocatoria casi de último minuto pues tenían muchos nervios y miedo de qué pasaría durante todo el proceso, aunque ahora ya como reyes aseguran que están disfrutando cada instante.

“La primera vez que participe en el carnaval fue en el 2012 gracias a mi academia de danza y luego en el 2015. El año pasado cuando vi a la reina juvenil me motive mucho y cuando salió la convocatoria decidí participar”, platicó Alexia Pérez. Incluso su mamá, no pensó que hablaba en serio cuando le contó sus intenciones de ser la reina y fue hasta el momento que la vio reuniendo sus papeles y luego avanzando a las siguientes rondas, cuando se dio cuenta de que “iba en serio”.

A Joshua aunque le gusta muchísimo el baile y sobretodo los ritmos latinos, metió sus documentos de último minuto gracias a que un maestro le recordó la convocatoria. “Yo estaba decidido a mínimo ser parte de la comparsa, pero cuando supe que tenía la oportunidad de ser el rey, me fui a lo grande”, dijo. Aunque durante todo el transcurso del show se sentía “nervioso y asustado”.

Una vez que ganaron, se incorporaron a los ensayos con la comparsa, lo cual les costó un poco de trabajo ya que tuvieron que aprenderse los bailes en poco tiempo.

“Lo más difícil es mi turno de la escuela, pues saliendo me tengo que ir directo a los ensayos”, explica la reina. A Joshua le parece algo “muy agotador” pues sigue acudiendo a sus demás clases de baile pero le gustan tanto los ensayos, que podría “quedarse todo el día ahí”.

Sin estrés

Para los reyes juveniles, el baile es una forma de olvidarse del estrés y las preocupaciones. “Cuando estoy en la escuela solo estoy anhelando escuchar el timbre para irme a los ensayos”, dice Alexia.

“Yo creo que no simplemente es bailar sino vivir la danza, sentirla y trasmitir esa alegría a la gente”, añade Joshua.

Después del carnaval, les gustaría seguir preparándose e incluso abrir sus propias academias de danza para apoyar a otras personas que quieran ser artistas y seguir participando en el carnaval. “Me gustaría ser rey oficial y si se puede rey de la tercera edad, yo quiero ser parte de esto todos los años que pueda”, afirma el rey.

Antes del baile, él se dedicaba a jugar béisbol pero decidió salirse de su equipo pues era mucho estrés, aunque suele practicarlo de vez en cuando con sus amigos. “También escribo poesía y canciones, no muy buenas pero es para desestresarme”.

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Y aunque podría parecer que le encanta la fiesta, Joshua asegura que él prefiere los lugares tranquilos con mucha paz y sin tanto ruido, incluso cuando acude al cine prefiere hacerlo en horarios donde no vaya mucha gente. Alexia, es su polo opuesto ya que le encanta acudir a eventos culturales, al teatro, la playa y conciertos. “Por ahora la mayor parte de mi día lo ocupa la escuela pero en mis ratos libres me encanta salir con mis amigas y estar en lugares donde haya mucha gente”.

A su familia no le gusta mucho el carnaval e incluso de chica casi no la llevaban, pero ahora que ella es la reina van a estar acompañándola.

“Es mi oportunidad para convencerlos y que cada año vengamos en familia, por lo pronto ya me prometieron que este año estarán ahí y van a ir disfrazados”, dijo.

A Joshua sus tías no le dejan de preguntar cuándo son los eventos pues quieren ir a todos y sus amigos planean llevar camisas y hasta “tatuajes” de él para apoyarlo. “Saben que es un gran logro para mí y por eso me apoyan, siempre había participado en concursos pero ninguno de la magnitud de representar a Mérida”.

Recuerda que cuando era niño, incluso se “brincaba las vallas” para poder bailar junto a las comparsas, mientras su mamá le gritaba para que no se vaya tan lejos.

Una responsabilidad

Ser los reyes juveniles no es algo que se tomen a la ligera,lo ven como una gran responsabilidad, sobretodo porque como jóvenes buscan compartir un mensaje positivo a personas de su edad.

“Nos tenemos que comportar a la altura y dar una buena imagen; yo aconsejaría que lo más importante es la actitud pues siempre te van a llegar comentarios malos pero no debes rendirte en intentar todo lo que quieras lograr”, dice Alexia.

“Yo creo que nada es imposible; hay cosas que cuestan un poco más y para lograrlas tienes que esforzarte más”, añade Joshua.

Ninguno imaginó portar la corona a pesar de que era un deseo grande, así que quieren inspirar a otros jóvenes para que sigan en el camino de sus sueños.

Por ahora lo único que anhelan es “congelar” cada instante del carnaval para recordarlo por el resto de sus vidas.—Gloria Montero Leal

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