Alejandro Basulto recibe un premio de composición
El compositor yucateco Alejandro Basulto Martínez ganó el premio de composición al que convocó la Chamber Orchestra of New York.
La obra con la que participó, “Pequeña serenata ranchera”, será interpretada por la agrupación, que habitualmente se presenta en el Carnegie Hall.
La “Pequeña serenata ranchera” será incluida en el programa de la temporada 2021-2022 de la orquesta.
Así lo cuenta Basulto, quien se siente contento y honrado de ganar el Ottorino Respighi Prize 2020 en composición. Destaca que es un privilegio compartir su música con más públicos y espera que el galardón contribuya a difundir la pieza para que muchas orquestas más se animen a tocarla.
“En México ya fue tocada por la Orquesta de Cámara del Palacio de Bellas Artes. Y está programada para octubre de este año con la Filarmónica de Ciudad de México, bajo la dirección del maestro Carlos Spierer”.
Hay también una versión para cuarteto de cuerdas que ya interpretó un “excelente cuarteto joven”: Chroma.
Basulto indica que la “Pequeña serenata ranchera” es una obra para orquesta de cuerdas y fue comisionada para celebrar los 75 años de la fundación de la Anglo Mexican Foundation.
Fue grabada comercialmente en Londres por la Shakespeare Sinfonía e incluida en un disco que lanzó el sello Toccata Classics.
El certamen lo convocó la Chamber Orchestra of New York con el apoyo de la ciudad de Bolonia, Italia. El director artístico de la orquesta es Salvatore Di Vittorio.
Los participantes debían enviar por correo la composición, que fue evaluada por un jurado de 17 personalidades de la música.
El Ottorino Respighi Prize 2020 tuvo una modalidad para intérpretes, que ganó la flautista Ginevra Petrucci.
Fueron jueces Dirk Brossé, Diana Castelnuovo-Tedesco, Roberto Cominati, Salvatore Di Vittorio, Simone Dinnerstein, Shanan Estreicher, John Farrer, Jeffrey James, Robert Langevin, Cho-Liang Lin, Paul Moravec, Ursula Oppens, Joshua Pierce, Norberto Cordisco Respighi, Toshiyuki Shimada, J. Mark Stambaugh y Luigi Verdi.
El yucateco manifiesta que ganar el premio fue una bocanada de aire fresco. “El mundo está pasando por momentos muy complicados por la epidemia del Covid-19; a los músicos nos pega muy fuerte, por la naturaleza de nuestro trabajo”, admite.
Unos días antes de conocerse el resultado supo que se había cancelado un concierto que tenía programado en Nueva York con la North South Chamber Orchestra. “Estaba muy triste. De verdad que la vida no cierra una puerta sin antes abrir una ventana. Espero que esta noticia pueda llevar un poco de alegría a la gente de Yucatán. Sobre todo en estos momentos difíciles. Me encantaría que los yucatecos se sintieran orgullosos de mi trabajo y que sientan mi música como propia”.— Iris Ceballos Alvarado
