El descubrimiento fue gracias a un socavón en Roma
ROMA (EFE).— El hundimiento de varios adoquines en la plaza frente al Panteón de Roma, ocurrido hace una semana, permitió a los arqueólogos hallar el pavimento original del lugar, en concreto varias losas de travertino fechadas en el siglo II d.C., en la época del emperador Adriano.
Las siete losas, situadas entre 2.3 y 2.7 metros por debajo de la actual plaza de la Rotonda, fueron encontradas después de que parte del suelo de esta plaza cediera el 27 de abril pasado y se creara un socavón de un metro cuadrado y de dos metros de profundidad.
Por la emergencia sanitaria la plaza se encontraba vacía en ese momento y por tanto no se registraron heridos. El cierre del Panteón y negocios adyacentes ha dejado el lugar sin turistas.
Las losas, con dimensiones de 80 centímetros de largo y 90 de ancho y una profundidad de 30 centímetros, ya aparecieron en una excavación en los años 90 del pasado siglo, cuando se construían galerías de servicios subterráneas.
“Después de 20 años de su primera aparición emergen intactas las losas del pavimento antiguo, protegidas por un estrato de fina pozzolana, material volcánico usado para la creación de cemento”, explicó la superintendente arqueológica para Roma, Daniela Porro.
En la época romana, la plaza era mucho más amplia y se abría frente al primer Panteón, el de la época de Agripa, yerno del emperador Augusto, entre los años 27 y 25 a.C., aunque el actual es obra del emperador Adriano.
Cuando éste proyectó la construcción del nuevo Panteón, templo dedicado a todos los dioses romanos, en el siglo II d.C., ordenó también una reconstrucción y una nueva pavimentación de la plaza frente al monumento, época de la que provienen las losas encontradas.
No es la primera vez que salen a la luz restos arqueológicos en la plaza de la Rotonda, ya que en las excavaciones realizadas para el Jubileo del 2000 se encontró la escalera de acceso y los cimientos de la fachada original del antiguo templo.
Las obras para cubrir el agujero, situado al lado de la fuente de la plaza y protegido con vallas, corren a cargo de la empresa energética Acea, que continuará trabajando con la colaboración de la superintendencia arqueológica.
