Por primera vez en su Historia

LISBOA (EFE).— El portugués Santuario de Fátima celebra un nuevo aniversario de las apariciones de la Virgen, aunque en esta ocasión y por primera vez en su Historia lo hará sin peregrinos para evitar la expansión del coronavirus.

“Una peregrinación de mayo atípica”. Así presenta el propio santuario la que será una conmemoración que dejará estampas para recordar, por ejemplo, la tradicional procesión de las velas, el rezo del rosario y la misa.

La amplia explanada del recinto, que el 12 y 13 de mayo del año pasado reunió a alrededor de 200,000 personas, es un escenario vacío, “apenas con la presencia de las personas directamente implicadas en los diferentes momentos de la celebración”, y muy pocos reporteros.

Y es que los medios de comunicación son esenciales para llevar las celebraciones a las casas de los fieles, que también podrán seguir las actividades en internet.

Difícil decisión

Realizar los eventos sin peregrinos fue una decisión tomada “con mucho dolor y tristeza” informó a principios de abril el obispo de Leiria-Fátima, António Marto, pero también “con gran sentido de responsabilidad” ante la pandemia, que hasta el momento ha dejado en Portugal más de 1,150 muertos y cerca de 28,000 contagiados.

Fátima tenía la posibilidad de celebrar a la Virgen con ciertas restricciones especiales para que pudiera haber un número limitado de fieles, pero los responsables del santuario declinaron al considerar que el riesgo era demasiado alto.

“Tomar esta decisión dolorosa ahora significa buscar crear las condiciones para poder retomar lo antes posible las peregrinaciones a este lugar”, indican desde el templo, que pidió a los fieles encender una vela desde sus ventanas para acompañar en la distancia a Fátima.

Para disuadir a los peregrinos que puedan intentar acercarse pese a los avisos del santuario, los accesos al recinto están vigilados desde el sábado por la Guardia Nacional Republicana (GNR), que no ha registrado incidentes destacables y ha elogiado la actitud “muy responsable” de la Iglesia Católica.

El programa de Fátima en el año del coronavirus comenzó anoche en la capilla de las apariciones, donde según la tradición se apareció la Virgen en 1917 a tres niños pastores.

Seguirá el rezo del rosario y la procesión de las velas en la explanada, “en un trayecto más corto” hasta el altar del recinto, donde habrá una “celebración de la palabra” y la imagen de la Virgen será llevada de nuevo a la capilla de las apariciones.

Hoy, el programa se retomará con el rezo del rosario y la misa presidida por el obispo Marto para, finalmente, dar paso a la procesión del adiós, que cerrará las conmemoraciones.

El culto a Fátima tiene su origen entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, período durante el que tres niños portugueses -Lucía, Jacinta y Francisco- aseguraron que habían sido testigos de varias apariciones de la Virgen.

Los tres menores, que eran pastores de un rebaño, afirmaron que la Virgen les hizo varias revelaciones en esos encuentros, que conforman la profecía de Fátima.

En 2017 el santuario conmemoró el centenario de las apariciones con la presencia del papa Francisco, quien canonizó a los hermanos Jacinta y Francisco Marto, los primeros niños no considerados mártires en ser declarados santos.

En la capital yucateca

En Mérida, la parroquia de Nuestra Señora de Fátima rendirá homenaje a su patrona con la transmisión en vivo de su programa especial: a las 10 a.m., el canto de “Las Mañanitas”, seguido del Santo Rosario y a las 11 a.m. la santa misa presidida por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega. Puede ver las actividades a través del Facebook de la Arquidiócesis de Yucatán y de la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima Mérida. La misa también estará disponible en nuestro sitio wp.yucatan.com.mx y en el Facebook del Diario de Yucatán.

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