La exposición de Tutankamón, por meses en Londres
EL CAIRO (EFE).— Triunfó en Los Ángeles, batió récord de visitas en París y parecía destinada a seguir arrasando por medio mundo, pero la colección “Tutankamón: Los tesoros del faraón dorado” se topó en Londres con el Covid-19 y, tras cinco meses confinada en Londres, regresó ayer a casa.
Las 166 piezas procedentes de la tumba de Tutankamón levantaron pasiones, demostrando que el faraón niño sigue despertando interés allá por donde va, pero el coronavirus interrumpió un viaje que estaba previsto que durara cuatro años más.
El estallido de la pandemia sorprendió a la exposición itinerante en su tercera parada, en la capital británica, lo que obligó a su cierre, en principio temporal.
Pero la prolongación de las medidas contra la pandemia no iba a permitir culminar el mes y medio que le quedaba por cumplir a la muestra en Londres, razón por la cual el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto finalmente decidió su regreso anticipado al país.
“Las piezas históricas llegaron hoy (por ayer) por la madrugada en medio de estrictas medidas de seguridad y la compañía de arqueólogos”, indicó el Ministerio de Antigüedades y Turismo en un comunicado.
La exhibición había iniciado su recorrido hace dos años en Los Ángeles, donde fue una de las más exitosas en la historia del California Science Centre, y tras pasar por París recaló en Londres en noviembre pasado.
Sin embargo, en marzo las medidas para evitar la propagación del coronavirus obligaron a clausurarla, 44 días antes de la fecha de conclusión programada, en lo que entonces se pensaba que iba a ser poco tiempo.
La exposición ofrecía un recorrido por la vida de este enigmático faraón a través de varias piezas auténticas encontradas en su tumba; muchas salían de Egipto por primera y última vez.
Entre ellas destacaba el célebre ataúd del gobernante y también contaba con otros objetos únicos, como la figura del Guardián de la cámara funeraria y el arco y las flechas que Tutankamón utilizaba para cazar.
En París, el reclamo del faraón egipcio batió el récord en la historia de la organización de exposiciones culturales con más de 1.4 millones de visitantes durante los seis meses que estuvo abierta la muestra, en 2019.
El hecho de que la cámara mortuoria de Tutankamón, quien reinó entre 1332 y 1323 a. C. aproximadamente como parte de la XVIII dinastía, fuera el primer enterramiento de un faraón descubierto intacto y a salvo de los saqueadores ha hecho de ésta una de las figuras del Antiguo Egipto más apreciadas en todo el mundo.
Pero lo que no lograron los ladrones de tumbas durante siglos lo ha conseguido ahora el coronavirus, impidiendo que Londres pudiera disfrutar de las fabulosas piezas.
El gobierno de Egipto aceptó inicialmente que se compensara a los londinenses el mes y medio que faltaba para concluir la exposición reabriéndola en julio y agosto antes de continuar su gira mundial por Sídney, su siguiente escala.
Sin embargo, las medidas cautelares contra el Covid-19 se mantuvieron esos meses y las objetos de la tumba de Tutankamón no volvieron a exhibirse en la capital británica y emprendieron el camino de vuelta a casa.
Quien desee ver estas valiosas piezas arqueológicas, al menos las más excepcionales, tendrá que desplazarse a Egipto, que las tendrá en exposición en su muestra permanente en el nuevo Gran Museo Egipcio, cuya inauguración también se vio afectada por la pandemia.
Una veintena de las piezas se va a exponer de forma temporal en museos de Hurgada y de Sharm El Sheij, dos turísticas ciudades en la costa egipcia del Mar Rojo.
El resto ya fueron trasladado a los almacenes del Museo Egipcio de El Cairo, de donde procedían, y algunas tendrán que esperar a la apertura el año que viene del nuevo y monumental Gran Museo.
