Disponer de un tanque sanitario es algo habitual en industrias como la alimenticia y la farmacéutica. Sin embargo, más que relacionarse con un ámbito en particular, el vínculo se presenta ante la necesidad de garantizar las condiciones de higiene y salubridad en una tarea determinada.

Es por esto que la utilización de un tanque sanitario se puede dar en cualquier ámbito, siempre que en éste se requieran las condiciones mencionadas. En consecuencia, los agentes interesados en procurarse de uno suelen ser variados, aunque todos deben saber que hay ciertos factores que son necesarios para la instalación.

En simultáneo, es importante considerar que un tanque sanitario puede formar parte de un conjunto de piezas combinadas y ensambladas de tal manera que la función que se requiere de un sistema resulta posible.

Prueba de esto se puede encontrar en uno de los apartados del sitio web de Flowtrend (https://www.flowtrend.com/es-es/tank-equipment/), empresa líder en materia de soluciones de manipulación de fluidos.

En resumen, las condiciones que hacen que un tanque sea sanitario deben garantizarse desde un primer momento y deben abarcar cada uno de los detalles y de las piezas que forman parte del conjunto.

¿Qué es un tanque sanitario?

Cuando se piensa en la actividad industrial, es usual que para el desarrollo de la misma las empresas se provean de instalaciones específicas. A través de éstas se hace posible llevar a cabo cada una de las funciones, las cuales implican muchas veces producciones a gran escala.

Todo tanque sanitario se destaca por su función principal, que es la de contener y albergar un fluido hidráulico determinado y permitir su almacenamiento en condiciones adecuadas de higiene.

En el caso de que esté conectado a un sistema en el que tiene lugar el procesamiento y/o tratamiento de fluidos, puede servir como escala en la línea de producción, es decir, en el recorrido del fluido en dicho sistema.

Al mismo tiempo, un tanque sanitario puede presentarse de forma independiente a un sistema. Es el caso de aquellos pensados para contener, por ejemplo, aguas potables. 

Instalación de un tanque sanitario: lo que hay que tener en cuenta

Por más que pueda resultar una obviedad, la instalación de un tanque sanitario requiere de un planeamiento estratégico. 

En el mismo se deben considerar todos los aspectos necesarios para lograr desde un óptimo funcionamiento del tanque hasta el cumplimiento de los objetivos generales en términos de producción. 

Más allá de cuestiones elementales tales como el tamaño que se necesita y de la finalidad que se le va a dar a un tanque sanitario, en materia de actividades industriales es preciso considerar que el tanque por sí solo no resulta de gran utilidad.

Por lo contrario, se necesita de un circuito que puede estar compuesto por otras piezas también sanitarias para lograr el almacenamiento y el movimiento de productos que no pueden tener ningún tipo de contaminación.

Por ejemplo, un sistema puede requerir de un componente que impulse el fluido hidráulico, como puede ser una bomba centrífuga. Lo mismo sucede ante la necesidad de direccionarlo, ante lo cual se puede observar la utilidad de válvulas como las de bola, de globo y de diafragma, entre otras.

Para instalar un tanque sanitario también se necesitan de elementos para lograr la vinculación de éste con el sistema, como pueden ser cabezales y otros tipos de conexiones.

Es indispensable, ante todo, cerciorarse del material del que está fabricado un tanque sanitario. Esto se debe analizar poniendo el foco en dos aspectos: las cualidades químicas del fluido hidráulico con el que se va a trabajar y las condiciones de limpieza que hacen de éste una pieza sanitaria.

Por último, el disponer de un tanque sanitario en óptimas condiciones, tanto materiales como de instalación y de funcionamiento, no sólo resulta beneficioso para el sistema en su totalidad. Además, esto tiene su correlato en la calidad final del producto que es elaborado en dicho sistema. 

(I.S.)