Dan esperanza a unos equinos
SAN DIEGO (AP).— Kurt se parece a cualquier otro potro mientras juega en el establo. No teme patear o cabecear al intruso que se le interpone y cuando tiene hambre corre hacia su madre por leche.
Pero Kurt, que tiene dos meses, difiere de cualquier otro potro en una forma característica: es un clon.
El raro caballo Przewalski, especie en peligro de extinción, fue creado a partir de células de un semental que se mantuvieron congeladas en el zoológico de San Diego durante 40 años antes de ser fusionadas con un óvulo de caballo doméstico.
Una vez removido el núcleo del óvulo, lo que garantizaba que Kurt fuera completamente un Przewalski, las células se implantaron en la yegua que se convertiría en su madre el 6 de agosto.
El resultado, dicen autoridades, es el primer caballo Przewalski clonado en el mundo. El zoológico considera el nacimiento un hito en los intentos por conservar la población del animal, también llamado caballo salvaje asiático o salvaje mongol.
Estos animales pequeños y robustos (miden de 1.2 a 1.5 metros de alto hasta la cruz) están extintos en estado salvaje y apenas suman dos mil en zoológicos y hábitats controlados. Su limitado conjunto de genes los pone en desventaja reproductiva.
“Se espera que este potro sea uno de los individuos genéticamente más importantes de su especie”, dice Bob Wiese, principal directivo de ciencias biológicas en San Diego Zoo Global, que opera el zoológico.
“Tenemos esperanzas de que traerá consigo una importante variación genética para el futuro de la población de caballos Przewalski”.
El nacimiento de Kurt se hizo posible cuando en 1980 se tomaron células de un semental de cinco años y se llevaron al Zoológico Congelado de San Diego. Su padre murió en 1998.
El nombre de la cría se eligió en honor de Kurt Benirschke, quien tuvo un papel clave en la creación del Zoológico Congelado con su extenso programa de investigación y cultivo celular.
“Un principio central del Zoológico Congelado, cuando lo estableció el doctor Benirschke, fue que sería usado para propósitos que en esa época no eran posibles”, recuerda Oliver Ryder, director de genética en San Diego Zoo Global.
El zoológico trabajó en colaboración con el grupo conservacionista Revive & Restore y la compañía ViaGen Equine para crear a Kurt. Nació en una instalación veterinaria en Texas en la que continuará viviendo con su madre un año más.
A la larga será integrado a la población de caballos Przewalski del zoológico, donde se espera que algún día se convierta en padre.
Los caballos Przewalski llevan el nombre del explorador ruso Nikolai Przewalski, quien descubrió el cráneo y la piel de un ejemplar y los donó a un museo ruso.
Esos caballos vivieron en toda Europa y Asia, de acuerdo con el Zoológico Nacional y el Instituto de Biología de la Conservación del Smithsoniano. Pero a la larga la invasión de poblaciones humanas y el ganado los desplazó de Europa hacia el Este, a partes de Asia como el desierto de Gobi. Fuera de los zoológicos, solo existen en sitios donde han sido reintroducidos en Mongolia, China y Kazajistán.
De acuerdo con el Smithsoniano, son los únicos caballos salvajes verdaderos que quedan en el mundo. Las manadas salvajes en Norteamérica y Australia no cuentan porque son descendientes de caballos domésticos que se escaparon.
