Foto: Megamedia

José Carlos Palacios(*)

Hola a todos, hoy voy a hablar de los vinos llamados dulces, esos que prefiere la gente que empieza a beber vino, ya que según su opinión, los vinos les saben “amargos”. Sin embargo, estos nuevos consumidores tienen un pequeño error de apreciación al llamar “afrutados” a los vinos con un toque dulzón como: todos los vinos (dulces, abocados, secos, espumosos, oportos, jereces y anexos) son elaborados con uva, por ende, todos los vinos son afrutados.

Muchas de las personas que comienzan a paladear vinos a una edad ya adulta no pueden tolerar algunos vinos secos (con ausencia o poca cantidad de azúcar residual) y se inclinan por vinos con cierto toque de dulzor.

Los vinos se elaboran normalmente con variedades de uva de tipo blanca, las cepas moscatel, macabeo y gewurstraminer, entre otras, que las dejan sobremadurar en la planta: el Sol pega con fuerza y hace que la uva siga recibiendo toda esa energía que se convierte en azúcar.

Esa concentración de azúcares hace que las levaduras no puedan sobrevivir a su propia producción de alcohol y en estos casos, los vinos son naturalmente dulces, elegantes, con buena acidez y son muy valorados por los grandes críticos del vino.

Cosechas tardías

Otro de los tipos de vinos dulces son los llamados cosechas tardías, en las que las uvas son recolectadas cuando ya están arrugadas y secas. En esa uva hay muchísima concentración de azúcares y se pueden hacer vinos ideales para postres.

Un vino semidulce tiene una cantidad de azúcar superior a los 12 gramos e inferior a 45 gramos por litro; son vinos fáciles de beber y acompañan perfectamente las pastas con crema y carnes blancas con ligeros salseados.

Alemania encabeza el tema de los vinos dulces ya que, según su legislación, los vinos de mejor categoría son los que son hechos de azúcar cosechadas con un alto grado de azúcar. A mayor cantidad de grados brix, mayor calidad obtiene en sus vinos.

Además de las uvas que tienen unos dulzores naturales, debemos de sumar a las variedades chenin blanc, viognier, riesling y semillon.

El favorito

Si volteamos los ojos a nuestro país, aún no hay una cultura de consumir vinos de los llamados tardíos, pero hay una variedad de uva italiana con un agregado de azúcar bastante alto: es un vino de tipo espumoso de la marca Riunite, que llega a México en cantidades exorbitantes y es el vino que más consumen las personas que comienzan a beber en este maravilloso mundo.

Se habla de más de 25 millones de botellas que llegan al año a estas tierras.

Hay un segmento que también está muy poco consumido: los vinos rosados, por el ejemplo de tipo dulce natural que aporta un buen sabor al paladar y puede ser un aperitivo maravilloso en una buena comida o cena.

Para terminar, les recomiendo ampliamente un vino semidulce para unas entradas como salbutes de pavo o una ensalada con frutos como pera, manzana o kiwi.

Hasta la próxima semana y ¡salud a todos!

Sommelier

 

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