Padre de los yucatecos
Hace casi 120 años, el 1 de diciembre de 1900, la feligresía católica de Yucatán recibió al obispo Martín Tritschler y Córdova, para servir en esta tierra, labor pastoral por la que es recordado como un “padre para los yucatecos”.
El prelado se convirtió en el primer arzobispo de Yucatán en 1907, después de la fundación de la nueva Arquidiócesis.
Martín Felipe Neri de la Cruz Tritschler y Córdova salió de Veracruz en el vapor “Orizaba” con rumbo a Progreso y después a Mérida, para tomar posesión de su sede, en la Catedral de Mérida.
Ángel Gutiérrez Romero, historiador, recuerda que el próximo 1 de diciembre se conmemora la llegada del prelado que fue el primer arzobispo de Yucatán y que marca la historia de la Iglesia de toda esta primera mitad del siglo XX.
Llegó en 1900 y tomó posesión de la Catedral como corresponde a este tipo de ceremonias, añadió el historiador, integrante de la Dimensión de Santuarios y Piedad Popular de la Arquidiócesis de Yucatán.
Recordó que el papa León XIII lo nombró obispo de Yucatán siendo muy joven, ya que tenía 32 años.
En 1897 falleció el obispo Crescencio Carrillo y Ancona y desde ese año la sede estuvo vacante y había algunos problemas al interior de la propia Iglesia.
Indicó que José Guadalupe Alba y Franco fue nombrado obispo en 1899, pero nunca llego a Yucatán.
El historiador recordó que el arzobispo de México Prospero María Alarcón y otros dos obispos presidieron la misa de consagración episcopal de Martin Tritschler, en la Basílica de Guadalupe, el 11 de noviembre de 1900.
Después de tomar posesión de la Catedral inició una muy larga parte de la historia de la Iglesia particular de Yucatán, que va de 1900 a 1942, cuando falleció.
Explicó que en el tiempo del obispo Crescencio Carrillo se solicitó a Roma la erección de la Arquidiócesis de Yucatán. El obispo había puesto como condición que esto se diera después de su muerte, y no fuera para él el cargo de arzobispo.
El 1906 se aprueba la erección del arzobispado y el 2 de febrero de 1907, el obispo Tritschler, en una ceremonia especial en la Catedral, recibió el palio arzobispal.
Monseñor Tritschler es el obispo número 37 de la Catedral y el primer arzobispo de Yucatán, de los cinco de la historia de la iglesia católica yucateca. Antes de la fundación de la Arquidiócesis yucateca esta porción de territorio le pertenecía a Oaxaca.
Ángel Gutiérrez recordó que en la época que el obispo llegó a Yucatan se vivía una epidemia letal de fiebre amarilla provocada por la picadura de un mosco, la cual puso al borde de la muerte el clérigo originario de puebla, en junio de 1901.
Yucatán estaba viviendo un momento interesante de la última década del Porfiriato, en el contexto de la gran bonanza que generaba el henequén, con haciendas en pleno florecimiento.
Explicó que en la biografía de Martin Tritschler se manejan tres etapas. La primera es de 1900 a 1914, de su llegada a Yucatán hasta su primer exilio de tres, en diferentes momentos. El exilio de 1914 fue el más importante, al llegar Salvador Alvarado a Yucatán.
Primera etapa
La primera etapa se distingue por grandes obras, embellecimiento de iglesias, construcción de nuevos templos. Por ejemplo, la iglesia de San Sebastián fue reinaugurada y embellecida esos años. El templo de San José de la Montaña corresponde a esta época. Se compra el Seminario, la actual Casa de la Cristiandad, la hacienda San Pedro Chukuaxin. La Catedral recibe su primer órgano, alemán, y recibe obras de embellecimiento.
Expuso que este periodo de construcción tiene que ver con la bonanza del Estado, con mucha riqueza.
Con Martín Tritschler llegan los hermanos Maristas, las hermanas de Jesús María, entre otras, y hay también un gran impulso a los colegios católicos, que siguen teniendo presencia en Yucatán.
Segundo periodo
El segundo periodo fue del 1914 a 1925, en donde estuvo en exilio en Cuba y otros lugares y a su regreso emprende la tarea de reconstrucción de la Catedral, saqueada en 1915.
También fue un periodo de persecución, todos los sacerdotes españoles habían sido expulsados de la diócesis y ya habían muerto muchos de los antiguos sacerdotes yucatecos que habían tenido un papel destacado en la historia de la Iglesia.
Es un momento de transición de la sociedad, en el que el arzobispo llevó las riendas de la Iglesia en años difíciles del periodo posrevolucionario.
Tercer periodo
El tercer periodo de 1925 a 1942 vive un exilio breve, en el que se tuvo que salir del Estado porque no había las condiciones políticas que garantizaran su seguridad.
Este tiempo es de continuación, de acomodo, de acuerdos entre el nuevo estado mexicano y la Iglesia católica.
El arzobispo desarrolló amplio proyecto para reconstruir la Catedral, que ejecutó en una parte, recordó el historiador
También destaca la fundación de apostolados como fue la Acción Católica, con sus diversas ramas.
Durante los años 30 la arquidiócesis recibió donativo de un mausoleo de Ana Peón Aznar, que era de su familia y que se convirtió del clero.
En 1942, para conmemorar los 400 años de la fundación de la ciudad de Mérida, el arzobispo organizó el primer Congreso Eucarístico que era el gran acontecimiento eclesiástico de ese periodo, pero no le tocó ver la actividad porque falleció en noviembre de ese año. Fue su último gran legado.
En general, de 1900 a 1942 sin duda alguna Martin Tritschler marcó de manera muy profunda la vida de la Iglesia yucateca.
El presbítero Jorge Martínez Ruz, vocero de la Arquidiócesis, recuerda que por la pandemia no considera que se realicen celebraciones de la efeméride de la llegada del obispo pero sí será mencionado en la eucaristía episcopal del día.— Claudia Sierra Medina
Arzobispo Más
Martín Tritschler y Córdova nació el 26 de mayo de 1968 en San Andrea Chachicomula de Puebla y falleció el 15 de noviembre de 1942.
Bondadoso
Hay testimonios de que nunca negaba ayuda ya sea con dinero, consejo, etcétera, había un sentido paternal.
Coronas
Cuando falleció se editaron obras especiales como se acostumbraban las llamadas coronas fúnebres que recoge la crónica de los funerales y en estos cómo se desborda la ciudad, para los funerales en la Catedral y su traslado al cementerio general donde fue enterrado en su momento. Sus restos se trasladaron a la cripta de los obispos de la capilla del Cristo de las Ampollas.
Querido
Algunos autores dicen que Martín Tritschler y Córdova fue verdaderamente un padre para los yucatecos, supo ganarse muy bien este cariño de la iglesia yucateca, a lo largo de 42 años.
