En Francia, el descubrimiento de la tumba de un niño de principios del siglo I d.C., ha causado gran impactó.
PARÍS.— Las excavaciones arqueológicas en una zona en construcción del aeropuerto francés de Clermont-Ferrand, en el centro del país, han permitido el descubrimiento de la tumba de un niño de principios del siglo I d.C., que por la abundancia de ofrendas enterradas podría ser parte de una familia privilegiada.
Los arqueólogos del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (Inrap), que ha anunciado el hallazgo, comenzaron a inspeccionar una zona de 3,5 hectáreas a mediados del pasado noviembre a petición del Estado, en mitad de unas obras para la instalación de una base del aeropuerto.
El niño murió teniendo tan solo un año
La inspección ha permitido revelar zonas habitadas de la Edad de Hierro, Alta Edad Media y Edad Moderna, pero sobre todo la excepcional sepultura de un niño pequeño que data del principio del primer siglo d.C.
El niño murió con un año de edad y fue enterrado en un ataúd de madera de 80 centímetros que desapareció hace tiempo, pero la presencia de numerosos clavos y de una placa de hierro ornamental permite verificar su existencia.
En la fosa, de unos dos metros, aparecen también ofrendas al difunto, medio cerdo, tres jamones y otras partes del cerdo además de dos pollos decapitados.
El Inrap considera el hallazgo “excepcional, tanto en cantidad como en calidad”, pues la profusión de la vajilla, artículos de carnicería y efectos “destaca la posición privilegiada de la familia”.
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