En la iglesia de la Asunción hay 4 obras de Cabrera
En la cápsula “Miradas en el tiempo de ProHispen”, Luz María Vázquez Díaz habla de la iglesia de Tecoh que alberga joyas pictográficas de Miguel Cabrera, nacido en 1695:
“Para ubicar mejor a Cabrera, les diré que fue quien pintó el cuadro más famoso de sor Juana Inés de la Cruz y también el de Juan Diego; esta última obra fue la pintura utilizada al momento de la canonización de san Juan Diego. Pero también dentro de su obra podemos encontrar muchos ejemplos de la pintura de castas y, por supuesto, muchas más del arte religioso.
“Como se puede observar, en las obras de Cabrera existe una reminiscencia del arte barroco: los colores cálidos y brillantes, su vigor excesivo según se puede notar en los pliegues de las telas, pero eso sí: con una clara preferencia por los detalles. Se dice que los jesuitas se disputaban las obras de Cabrera, por lo que podemos encontrarlas en el templo de La Profesa, allá en la Ciudad de México.
“Por lo visto fue un pintor prolífico y muy bien aceptado dentro de la sociedad novohispana, que llegó hasta los confines de la Nueva España y para 1749 fue nombrado pintor de cámara por el arzobispo de México, Manuel José Rubio y Salinas”.
Sus pinturas
“En Yucatán podemos presumir que se encuentran cuatro pinturas de este gran maestro, expuestas en la iglesia y convento consagrado a la virgen de la Asunción en el municipio de Tecoh. Por la elevación del templo por encima de la calle se considera que este convento e iglesia está asentado sobre una pirámide maya.
“La iglesia de Tecoh se terminó de construir en 1751, la cual se alza hacia el cielo con una fachada plana y austera, animada por un frontón barroco curvo flanqueado por dos torres gemelas de varios niveles. Al adentrarse a la iglesia nos encontramos de frente con el maravilloso retablo principal, de estilo barroco tardío, tesoro de la iglesia que llena el extremo Este del templo. Este retablo es una obra maestra ricamente ornamentada realizada en madera y pintada predominantemente en rojo y oro, compuesto por dos calles, dos entrecalles, tres cuerpos y respectivo remate, separados por entablamentos y pilastras estípites complejas, las cuales enmarcan las sedes de las cuatro pinturas de Cabrera.
“Estas obras representan de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo, al arcángel San Gabriel identificado iconográficamente por la rama de lirio florido símbolo de la virginidad de María; del otro lado se encuentra el arcángel San Miguel, quien porta una lanza, arma con la que combate y derrota al demonio; abajo, del lado izquierdo San Juan Bautista, vestido de asceta; y del otro lado el arcángel San Rafael, cuya obra de las cuatro, es la única que tiene la firma del maestro Cabrera.
“ Estas pinturas, al parecer, pertenecen a finales de la década de 1760, lo cual significa que serían de las últimas obras que realizó el maestro, pues Miguel Cabrera murió en el año 1768”.
El dar a conocer estas obras, ayuda a valorar su conservación y cuidado de nuestro patrimonio, ya que cuando se conoce lo que se tiene, por supuesto que se cuida.
