Buena respuesta a la caravana de una parroquia
Un encuentro con Dios para sobrellevar la enfermedad vivieron anoche las personas que participaron en la “Caravana por los enfermos”, realizada en el estacionamiento de la parroquia El Señor de la Divina Misericordia de la colonia San Ramón Norte.
El presbítero Rodrigo Santos Sánchez, párroco del templo, ungió con el óleo a los enfermos y adultos mayores haciendo la forma de la cruz en la frente y en las manos de las personas utilizando un algodón, que cambiaba con cada enfermo. El padre, que decía una oración en voz baja, no tocó a las personas con las manos como una medida de precaución.
Las personas recibieron este sacramento sin bajar del automóvil.
Antes de las 6 de la tarde, hora marcada para el inicio de la actividad, ya se había formado una fila de más de un centenar de vehículos en calles aledañas de San Ramón Norte y en la avenida.
El cielo estaba nublado pero no cayó la lluvia.
Los vehículos rodearon el templo para llegar al estacionamiento, en donde el padre Rodrigo Santos impartía el sacramento de unción a los enfermos. La actividad contó con el apoyo de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública.
En la actividad también participaron los integrantes del grupo Betel, el cual es el ministerio de renovación de la parroquia, con oraciones para los enfermos. En la actividad las personas recibieron paquetes con un rosario y oraciones.
El padre Rodrigo Santos recordó que ésta fue la primera caravana de enfermos que realiza la parroquia para las personas que por su estado de salud no pueden acudir a la iglesia y para los adultos mayores, ya que son personas vulnerables en esta pandemia.
La caravana se llevó al cabo en el marco de la Semana de la Familia, con un enfoque especial para los abuelos y los enfermos de las familias.
“Que este encuentro con el Señor los fortalezca y los anime; tengan la confianza de que la Iglesia los acompaña en todo momento tanto en la salud como en la enfermedad”, dijo el padre.
La unción de los enfermos se realiza desde el tiempo de los apóstoles, quienes eran enviados por Jesús a ungir con aceite a los enfermos. “Desde los inicios de la Iglesia ha habido caridad para con los enfermos, con los pobres, con los que de alguna manera son más vulnerables”, recordó el párroco.
La unción a un enfermo es a través de un óleo y transmite la presencia de Dios.
“Los sacramentos son medios en donde se manifiesta la misericordia de Dios y en el caso de la unción de los enfermos, busca acompañar al enfermos en un momento de salud frágil y que lo reanime dentro de su fe y sobre todo en el deseo de una pronta recuperación”.
El óleo se pone en la frente y en las manos porque “es una manera en la que el enfermo ofrece su dolor, su enfermedad y su sufrimiento al Cristo en la cruz y al Jesús que tuvo la corona de espinas y los clavos en las manos; nuestro Señor también experimentó un dolor”.
En la actividad también se pidió por la salud de enfermos hospitalizados.— Claudia Sierra Medina
