La ola de calor en el noroeste del Pacífico, a finales de junio, fue un acontecimiento de víctimas masivas, según las autoridades.
Es probable que cientos de personas hayan muerto durante los varios días de calor sin precedentes, y el número sigue elevándose.
La ola de calor en Canadá y EE. UU., 150 veces más probable por el cambio climático https://t.co/k6QjkPUugg a través de @LMClimatica
— Alejandro Sepúlveda Jara (@Sepulinares) July 11, 2021
Muertes relacionadas con el calor
Según CNN, al menos 83 personas murieron por enfermedades relacionadas con el calor en Oregón, y las autoridades están investigando otras 32 muertes.
En el estado de Washington, al menos 78 personas murieron. Al otro lado de la frontera, en la Columbia Británica, las autoridades canadienses contaron casi 800 muertes, entre el 25 de junio y el 1 de julio.
Es decir, 500 más de lo normal para ese período y creen que están relacionadas con el calor, según Lisa Lapointe, jefa de los forenses de la provincia. En realidad, podrían pasar meses antes de conocer la cifra definitiva.
EL CAMBIO CLIMÁTICO MATA
— Periódico Pausa (@PeriodicoPausa) July 13, 2021
La temperatura promedio de junio en todo Estados Unidos fue de 22,5ºC, unos 2,3ºC por encima del promedio del siglo XX. La crisis climática ya produjo ocho grandes desastres ambientales en el año.https://t.co/VaSHRYZe92
Muertes silenciosas
A pesar de las estadísticas alarmantes, no había una sensación evidente de urgencia en torno a la tragedia: nada parecido a un huracán que toca tierra, un atacante que abre fuego en un club nocturno o un incendio forestal que destruye una ciudad.
Fueron cientos de muertes silenciosas por un desastre invisible: un calor sin precedentes, que decenas de científicos concluyeron que era “prácticamente imposible” sin el cambio climático.
Pero el calentamiento global y el cambio climático no son reales…
— Walter Jiménez (@WalterJ07136240) July 11, 2021
1000 millones de animales marinos han muerto ‘cocinados’ en el mar por la ola de calor en Canadá https://t.co/pa9ZoHgw6G
Una crisis que parece no importar
Científicos y psicólogos dijeron a CNN que la respuesta tiene que ver con la forma en que los humanos ven las crisis.
“Cuando hay un incendio forestal o un huracán, es fácil que la gente vea la devastación delante de sus ojos“, dijo Aaron Bernstein, director interino del Centro para el Clima, la Salud y el Medio Ambiente Global de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan, de Harvard.
“Nuestros cerebros están muy sintonizados con las imágenes de destrucción, porque no queremos que eso nos ocurra. Con las olas de calor, no suele haber una franja visible de destrucción“.
?Estamos viviendo un mes de julio marcado por múltiples incendios forestales y olas de calor, tanto en España como en el resto del mundo.
— Pepe Álvarez (@SG_UGT) July 10, 2021
¿Cuántas advertencias más necesitamos para empezar a tomar acción?
✍️’Más pruebas del Cambio Climático’: https://t.co/y1X2LUezk6
Ola de calor y tragedias
La ola de calor también se produjo con el telón de fondo de otra tragedia mortal: el derrumbe de un condominio en Miami, Florida.
Hasta ayer lunes, 94 personas habían sido declaradas muertas y 22 más no se habían localizado. La ola de calor comenzó al día siguiente del derrumbe, pero solo uno de esos sucesos acaparó realmente la atención de la nación.
Actualización: elevan cifra de muertos en edificio colapsado de Miami. https://t.co/uXKQ56DZsY
— Noticieros Televisa (@NTelevisa_com) July 13, 2021
Señalar un culpable
Bernstein señaló que la respuesta pública a una tragedia tiene que ver en parte con quién es el responsable.
La gente quiere que se culpe a alguien, añadió, y en las catástrofes tangibles es fácil señalar a un dedo: en el caso del derrumbe de Surfside, a un propietario o a un ingeniero.publicidad.
Nadie repara en el cambio climático
Pero es diferente cuando se trata de una crisis global como el cambio climático, que no mata a la gente directamente, sino que hace más probable que un evento sea mortal.
“No hay una sola persona a la que se pueda señalar con el dedo en el cambio climático“, afirmó Bernstein. “Nuestros cerebros son mucho más propensos a prestar atención cuando hay una persona a la que señalar”.
“Hay otras razones, pero todas ellas me dejan muy claro que tenemos que hacer que el cambio climático sea personal, realizable y urgente“.
Hay una ola de calor histórica en la l norte de Estados Unidos (Oregon) y zonas de Canadá (sobretodo Columbia Británica). Ayer se llegó a los 49.6 °C. pic.twitter.com/PL1yRxaPL4
— Gorka Orive (@gorka_orive) June 30, 2021
