El cohete portador Proton-M con el módulo Naúka en el montaje para su transporte a la plataforma de lanzamiento en Baikonur

 

MOSCÚ (EFE).— El cohete portador Protón-M, que lanzará el miércoles 21 de julio el módulo científico multiuso Naúka a la Estación Espacial Internacional (EEI) quedó instalado ayer en la plataforma de lanzamiento del cosmódromo de Baikonur, en la estepa kazaja.

“Naúka (Ciencia) será el primer módulo que Rusia enviará a la EEI desde 2010, cuando el módulo Rassvet se acopló a la estación, y el primer módulo doméstico pesado desde 2000, cuando se lanzó el Zvezdá”, informó Roscosmos en su cuenta oficial de Telegram.

El lanzamiento, en múltiples ocasiones retrasado, se producirá finalmente el 21 de julio a las 14:58 GMT, con su acoplamiento a la EEI previsto para el 29 de julio a las 13:26 GMT.

Para tener sitio en la plataforma orbital internacional, el módulo ruso Pirs será hundido primero el día 23 en el océano Pacífico cuatro horas después de desacoplarse.

También el carguero Progress-17 será desacoplado junto con el Pirs, que se utilizaba hasta ahora para el acoplamiento de naves Soyuz y Progress a la EEI y la salida de los cosmonautas al espacio exterior desde la parte rusa de la plataforma orbital.

La historia del Naúka comenzó en 1995, pero desde entonces el proyecto fue revisado en numerosas ocasiones.

El módulo Naúka está diseñado para programas científicos de Rusia, especialmente la investigación aplicada y experimentos.

Con la llegada del nuevo módulo el segmento ruso de la EEI recibirá espacio adicional para los trabajos de los cosmonautas y para el almacenamiento de materiales, comida y equipamiento para la regeneración de agua y oxígeno.

Además, los cosmonautas dispondrán de un segundo inodoro, una cabina para un tercer tripulante y el Brazo Robótico Europeo (ERA, en sus siglas en inglés), muy parecido a un brazo humano y que es el primer robot capaz de “caminar” alrededor del segmento ruso de la EEI, según la página de la Agencia Espacial Europea (ESA).

El brazo orbital, con una longitud de más de 11 metros y que llegará a la plataforma internacional tras dos décadas de desafíos técnicos y programáticos, tiene la capacidad de anclarse a la estación y moverse hacia adelante y hacia atrás por sí mismo, mano sobre mano entre puntos de base fijos.

El robot servirá como manipulador principal en la parte rusa de la EEI. Sus siete articulaciones pueden manejar cargas útiles de varias toneladas con un amplio rango de movimiento para tareas de ensamblaje, lo que ahorrará tiempo y esfuerzos a los cosmonautas en el mantenimiento de la estación.

El brazo actuará como una herramienta para transferir pequeñas cargas útiles directamente desde el interior al exterior de la EEI, sin la necesidad de realizar caminatas espaciales.

Pero también ayudará en las caminantes espaciales al transportarlos como una grúa.

Sus cuatro cámaras infrarrojas apoyarán las inspecciones y operaciones fuera de la EEI.

 

 

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