Autoridades de China realizan varios operativos
PEKÍN (AP).— Una manada de elefantes que fascinó a la población local y a gente de todo el mundo por su viaje de un año por el suroeste urbano de China parecía dirigirse por fin a casa, tras allanar granjas e incluso una residencia de ancianos para conseguir comida.
Las autoridades locales desplegaron camiones, trabajadores y drones para seguir a los elefantes; desalojaron carreteras para que pudieran viajar de forma segura y los atrajeron con comida fuera de zonas pobladas. Pese a que entraron a pueblos y se acercaron a la capital provincial de Kunming, ni humanos ni animales resultaron heridos.
Anteayer por la noche se guió a los 14 paquidermos, de distintas edades y tamaños, en el cruce del río Yuanjiang y se les abrió una senda para que regresaran a la reserva natural donde vivían, en la Prefectura Autónoma de Xishuangbanna Dai.
Los elefantes salieron de la reserva hace más de un año por motivos desconocidos y recorrieron más de 500 kilómetros hacia el Norte. Tras llegar a las afueras del centro turístico y de negocios Kunmig, giraron hacia el Sur, pero aún siguen lejos de la reserva.
Un macho que se separó de la manada fue anestesiado y devuelto al sitio natural.
Los elefantes asiáticos están entre los animales más protegidos de China y su población ya es de unos 300 ejemplares, a pesar de que su hábitat se redujo por la expansión urbana y agrícola.
Anteanoche, la manada seguía en el condado Yuanjiang, a unos 200 kilómetros de la reserva.
Sin embargo, la Administración Nacional de Bosques y Pastos señaló que, una vez cruzado el río, los animales se encontraban en un “hábitat adecuado”.
El gobierno provincial emitió un comunicado en el que indicó que los progresos de la manada eran significativos y que seguirían trabajando para que los elefantes volvieran pronto a su hábitat natural.
