Estamos seguros de que el Espíritu Santo es el que trajo aquí a monseñor Joaquín (Vázquez Ávila), expresó ayer el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodriguez Vega, en la misa de presentación del sacerdote como párroco de Cristo Resucitado del fraccionamiento Montecristo.
“Aquí está el padre Joaquín porque los ama, viene como maestro del amor”.
El padre Jorge Arturo Rodríguez Salazar, decano del decanato 2, al que pertenece la parroquia, leyó el nombramiento del nuevo párroco, entre aplausos.
La misa incluyó la entrega de las llaves al nuevo párroco de manos del arzobispo, del Evangelio, profesión de fe, renovación de promesas sacerdotal y de obediencia al arzobispo, así como entrega de lugares significativos de la parroquia, como el confesionario y el bautisterio.
Al final de la misa representantes de la comunidad dieron la bienvenida a monseñor Vázquez Ávila.
Monseñor Joaquín Vázquez, de 47 años de sacerdocio y 75 de edad, compartió antes de la misa que el nombramiento para servir en Cristo Resucitado podría pensarse que con su experiencia podría ser fácil, pero no es así, es un reto igual que cuando estuvo en La Ascensión del Señor, de Residencial Pensiones, comunidad de la que proviene.
Dijo que esta comunidad representa a gente de un nivel económico alto, “pero hay que tener en cuenta a toda la parroquia, que tiene gente de todas las clases sociales y que en realidad es una comunidad nueva”.
Comentó que en la comunidad parroquia de Cristo Resucitado varias personas lo conocen, no es un rostro nuevo.
Recordó que estuvo en Santa Antonio Cinta como rector de 2000 a 2005, siendo vicario general y todavía no se construía la iglesia. El padre Jorge Carlos Menéndez Moguel fue nombrado por el arzobispo y le puso mucho entusiasmo a esta comunidad. Añadió que después sirvió en Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Itzimná, durante 10 años; fue párroco de Tekit y luego sirvió en el Seminario Mayor como prefecto, vicerrector y rector, también atendiendo a la comunidad de San Antonio Kaua, durante 14 años. En el año 2000 se le nombró vicario general.
Expuso que cuando llega un párroco a una comunidad en primer lugar hay que ser muy conscientes de que hay un trabajo previo que hay que continuar y acrecentar; hay que poner la parte que le corresponde a cada uno porque Dios va poniendo en su infinita providencia, a las personas que considera nuestro obispo, a las personas que deben estar en el momento, y uno tiene que estar sensible tanto a la comunidad como a lo que los pastores piden.
Monseñor Joaquín Vázquez expuso que en donde se encuentre un sacerdote, la primera misión es la gloria de Dios, en segundo lugar construir la unidad en el pueblo santo de Dios.
“El Señor nos da con su resurrección el mayor sentido de la esperanza que hay que alentar en nuestras comunidades”, expuso finalmente.
El arzobispo concelebró con el presbítero Antonio Escalante Pantoja, párroco saliente de Cristo Resucitado, integrantes del clero y Legionarios de Cristo.
La presentación del padre Antonio Escalante como nuevo párroco de María Inmaculadas está programada para mañana jueves 19, a las 7:30 de la noche, pero podría trasladarse al sábado, a las 7, si la tormenta “Grace” afecta al Estado e impide salir.— Claudia Sierra Medina
