Hay condiciones asociadas con el dolor

El dolor es un signo de alerta del organismo para decir que algo no está bien, lo cual es normal y positivo, pero cuando se convierte en algo crónico el panorama cambia, pues afecta la vida cotidiana y puede ser incapacitante.

Así lo señala el doctor Fernando Cantú Flores, especialista en medicina del dolor, quien precisa que una de cada cinco personas sufre de dolor en el mundo, y el dolor persiste entre el 40% y 60% de los casos, por lo que se puede decir que el 27% de las personas sufre dolor crónico.

Este tipo de dolor impacta en la vida de las personas, pues impide que aquellas que están en edad laboral, regresen al trabajo, pues las vuelve improductivas, razón por la que el dolor severo es un problema de salud, además de que el dolor es considerado como el quinto signo vital.

En México se calcula que 28 millones de personas sufren de dolor crónico, un mal que se le cataloga como invisible, pero que se presenta como un signo de alerta y llamado de atención para saber que algo no va bien en el organismo y tomar acciones para corregir las cosas.

Cuando se recibe un estímulo doloroso por un piquete de araña o una fractura, dentro del cuerpo —explica Cantú Flores—, ocurre una reacción inflamatoria, en la que entran en juegos los neurotransmisores que traducen esto en señales que viajan en forma periférica hacia el sistema nervioso central, principalmente a la médula espinal, y por medio de fibras nerviosas y una serie de conexiones coordinadas se transmiten al cerebro y se perciben como dolor.

Una vez que el cerebro percibe el dolor comienza a mandar estímulos hacia la forma contraria para tratar de inhibir el dolor y una vez que se resuelve el proceso que dio comienzo al problema, el dolor acaba.

Pero cuando se trata de dolor crónico no es así, ya que es un dolor no normal, que no debe existir, y se liga a una experiencia emocional y desagradable, influenciada por factores biológicos, psicológicos y sociales.

Respeto médico

El especialista destaca que es importante tomar en cuenta la experiencia del paciente, y cómo reporta el dolor como una experiencia negativa, aunque no hay una causa precisa de lo que está mencionando.

Manifiesta que los médicos deben respetar eso, y la primera premisa que deben seguir es creer que el paciente está sufriendo, aunque parezca de forma diferente.

Explica que el dolor se expresa de diversas maneras, y hay una diferencia entre el dolor agudo y el crónico.

Para que el dolor sea considerado como crónico debe estar presente por tres meses, pero también depende de qué tanto está afectando a la vida de la persona.

Por ejemplo, indica Cantú Flores, en el caso de la picadura de una araña, normalmente se puede tardar en sanar 15 días, pero si después de mes y medio hay dolor, y éste impide movilizar la mano o se siente con el aire una gran quemazón o agujas que se clavan, se trata de dolor crónico, ya que está afectando la vida cotidiana de la persona, y hay que tratarlo.

Condiciones asociadas

El doctor apunta que hay condiciones que se asocian con el dolor, como alguna cirugía fallida que deja al paciente con dolor crónico, fibrosos epidural, dolor neuropático, hernias discales, dolor de miembro fantasma después de una amputación, neuralgias que se adquieren posterior a quimioterapias, o por enfermedades del tejido conectivo o diabetes mellitus que comúnmente pueden producir y dar dolor crónico.

El doctor Juan Carlos Torres Huerta, algólogo intervencionista, apunta respecto al tema del tratamiento del dolor crónico, que hay innovaciones médicas como los sistemas de infusión de medicamentos que es una alternativa real.

Señala que hay una variedad de técnicas intervencionistas para el tratamiento del dolor subagudo, el dolor crónico, el dolor persistente y el dolor refractario.

Existen procedimientos de mínima invasión, con los que colocan medicamento para bloquear los nervios o articulaciones, y con ello aliviar el dolor.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

De un vistazo

Bombas de infusión

El algólogo intervencionista Juan Carlos Torres Huerta, precisa otro tratamiento para el dolor crónico son bombas de infusión que se colocan mediante una cirugía en el abdomen, que cuenta con reservorio que permiten dar al paciente dosis continuas y concentraciones bien establecidas de medicamento por parte de los médicos.

Procedimiento

El procedimiento para poner ese tipo de implantes dura una hora, y cada tres o seis meses se debe llenar el sistema con medicamento, y ya no hay necesidad de acudir cada mes a consulta.

Seguros y eficaces

Torres Huerta afirma que estos dispositivos son seguros y eficaces, ayudan en el alivio del dolor y a mejorar la calidad de vida de las personas.

Candidato al tratamiento

El médico tratante es el que debe valorar al paciente para ver si es candidato a ese tipo de terapia, y antes de colocarlo se hace una prueba para verificar la respuesta al tratamiento.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán