Las tecnológicas desean que siga el trabajo en equipo
SAN FRANCISCO (AP).— Las empresas tecnológicas que encabezaron la marcha hacia el teletrabajo al surgir la pandemia del Covid-19 encaran hoy otro desafío: cómo, cuándo e incluso si deben ordenar a sus empleados que regresen a oficinas pensadas para el trabajo en equipo.
“Pensé que este período de teletrabajo sería el más complicado de mi carrera, pero no lo ha sido”, confiesa Bernt Hyder, jefe de personal de la firma de software Salesforce, con 65,000 empleados en todo el mundo. “Hacer que todo vuelva a funcionar como debe va a ser más duro”.
El retorno a las oficinas se ve entorpecido por la variante delta del virus, que alteró los planes de muchas empresas tecnológicas, que pensaban normalizar las cosas para el Día del Trabajo (el primer lunes de septiembre), considerado el fin del verano en Estados Unidos.
Microsoft demoró el retorno a octubre, en tanto que Apple, Google, Facebook, Amazon y muchas otras empresas esperarán a 2022.
En vista del impacto que tienen en la gestión de otras compañías, se especula que las tecnológicas serán las que marquen el paso en relación con el regreso a la oficina. Sus decisiones podrían determinar cómo y dónde trabaja la gente en el futuro, dice Laura Boudreau, profesora adjunta de Economía de la Universidad de Columbia.
“Ya quedó atrás la noción de que el teletrabajo era algo temporal”, declara. Cuanto más se prolongue la pandemia, más difícil será hacer que los empleados regresen a la oficina, sobre todo si es a tiempo completo.
Debido a que manejan productos digitales, el grueso de los empleos asociados al sector tecnológico está hecho a la medida del teletrabajo. Pero la mayoría de las firmas insiste en que su personal deberá ir a la oficina dos o tres días a la semana cuando termine la pandemia.
La principal razón que dan es que la oficina genera un espíritu de equipo que produce innovaciones, que probablemente no se darían si todos trabajaran aislados. Ésa es una de las razones por las que han invertido miles de millones de dólares en oficinas llenas de privilegios y beneficios para los colaboradores, a los que se alienta a salir de los cubículos y entablar conversaciones que generan ideas.
Tal vez se exagere el impacto de esas políticas, en opinión de Christy Lake, jefa de personal de la firma de software Twilio.
“No hay nada que indique que eso es realmente lo que sucede, pero todos lo damos por sentado”, manifiesta. “No se puede volver a lo que era antes y decirle a la gente: ‘Hay que regresar a la oficina porque de lo contrario no habrá más innovación’”.
Twilio no traerá de vuelta a sus empleados a la oficina al menos hasta comienzos de 2022 y planea dejar que la mayor parte de ellos decida qué tan seguido debe presentarse a la oficina.
Las empresas tecnológicas más grandes, que se beneficiaron aun más que Zoom porque la pandemia hizo que sus servicios resultasen indispensables, no están dando muchas opciones a sus empleados. Apple, Google, Amazon y Microsoft dejaron en claro que quieren que la mayoría de sus empleados vaya a la oficina al menos algunos días a la semana a fin de alentar innovaciones.
Esta política le parece muy pasada de moda a Ed Zitron, quien dirige una firma de relaciones públicas que adoptó el teletrabajo desde su fundación en 2012.
La única razón para tener una oficina, sostiene, es satisfacer a los jefes que quieren tener a la gente bajo el mismo techo “para poder verles las caras y sentirse bien respecto a la gente que tienen… para que disfruten de ese poder que tienen”.
La fórmula híbrida es ideal para gente como Kelly Souderlund, madre de dos niños que trabaja en oficinas en San Francisco y Palo Alto para la firma de gestión de viajes TripActions, con 1,200 empleados en todo el mundo. No veía la hora de regresar a la oficina cuando la empresa reabrió parcialmente en junio, en parte porque extrañaba la separación de su vida profesional y personal.
“Cuando no tengo eso, me despierto en la mañana, empiezo a trabajar, llevo a los chicos al kínder”, relata Soderlund. “Regreso y trabajo hasta que tengo que ir a recogerlos. Preparo la cena y vuelvo a trabajar. Es como si trabajase todo el día”.
La ida al trabajo le toma una hora, pero asegura que extraña ese tiempo en el que no tiene obligación alguna.
Soderlund cree que la oficina alienta la colaboración, aunque admite que la pandemia demostró que no hay que ir todos los días para que haya trabajo en equipo.
Regreso a la oficina Postura de tecnológicas
Antes de la pandemia, el 70% de las tecnológicas pedía a sus empleados ir a la oficina.
Expectativa
Casi dos tercios de las 200 compañías que en julio pasado respondieron un sondeo esperan que sus colaboradores se presenten a la oficina dos o tres días por semana, revela el Bay Area Council, organización que estudia políticas comerciales.
Fórmula híbrida
La fórmula híbrida es adoptada por el sector tecnológico, sobre todo las firmas más grandes, con la mayor cantidad de empleados.
Sin fórmula
Hasta Zoom, el servicio de videoconferencias de Silicon Valley cuyos ingresos y acciones se dispararon en la pandemia, revela que la mayoría de sus empleados prefiere trabajar en la oficina solamente unos días por semana. “No hay una fórmula que sirva a todos en lo que respecta al regreso a la oficina”, advierte su administradora Kelly Steckelberg.
Argumentos
La camaradería y la necesidad de separar el trabajo y la casa son dos razones que empleados de Adobe dan para regresar a la oficina, dice Gloria Chen, jefa de personal.
