A la izquierda

Pocos integrantes de la Orden Franciscana Seglar se dieron cita ayer al encuentro de la Virgen de Guadalupe, en el santuario en su honor en San Cristóbal, como lo han hecho por más de 20 años.

Las condiciones sanitarias por la pandemia impidieron, como ocurrió el año pasado, que decenas de integrantes de esta Orden pudieran acudir masivamente al encuentro anual con la Guadalupana. Sin embargo, sí lo hizo un grupo de representantes de la congregación seglar para encabezar el gremio en honor a la Virgen.

Pocos minutos antes de las 12 del día, 30 integrantes de la citada Orden entraron a la iglesia de San Cristóbal portando un estandarte y una imagen de la Guadalupana.

Este año, en el encuentro con la Virgen, no se realizó la tradicional peregrinación desde Mejorada, ni voladores, ni jarana, ni la danza del cochino, todo transcurrió de manera muy discreta, pues el grupo se reunió en el atrio de la iglesia, una vez que pasaron el filtro sanitario en el que se les tomó la temperatura y se les proporcionó gel desinfectante de manos, y luego, de manera muy ordenada, fueron pasando en fila al interior de la iglesia.

Los integrantes del gremio fueron ubicados en las primeras filas para escuchar la misa que ofició el presbítero Gilberto Pérez Ceh, párroco de San Cristóbal.

Canción emblemática

La ceremonia religiosa dio comienzo con un canto clásico de las festividades a la Virgen, “La Guadalupana”.

El párroco dio la bienvenida a los integrantes del gremio y ofreció la misa por ellos, sus familias y el apostolado en general.

“Me da mucho gusto ver que han venido hoy al encuentro con María, la Virgen, pediremos por ustedes y sus necesidades materiales y espirituales”, expresó.

Sobre la Orden

La Orden Franciscana Seglar es uno de los apostolados que desde hace más de 20 años participa en las peregrinaciones a San Cristóbal, y no han fallado a su cita anual, pese a la pandemia.

Luis Francisco Mut Chan, hermano ministro regional de la Orden, dijo que acuden gustosos a agradecer a la Virgen de Guadalupe todos los cuidados recibidos bajo su manto y resaltó que, para ellos, constituye un regalo el poder ir al encuentro de la Virgen en la víspera de la celebración de su día, que como se sabe se conmemora el 12 de diciembre.

La Orden Franciscana Seglar tiene 800 años de presencia en el mundo y es conocida como la Tercera Orden Franciscana Seglar.

En Yucatán tiene unos 100 años de presencia, siendo la población de Xanabá el sitio en el que este apostolado se inició en el Estado.

En Mérida desde hace unos 35 años hay grupos dedicados a esta Orden, que tienen presencia en iglesias como San Juan, Santa María Goretti y la Ermita, entre otras.

A esta Orden se debe el que la iglesia llamada ahora El Jesús, en el centro de la ciudad, sea conocida como tercera orden, pues muchos años atrás, la Orden Franciscana era la que tenía a su cargo esta iglesia, pero fue cedida a los jesuitas.

El ministerio regional abarca Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Tabasco, por lo que antes de la pandemia, siempre se contaba con representantes de estos estados en la peregrinación.

Luis Mut compartió que esta orden de laicos, a la que pueden pertenecer personas solteras, casadas, viudos, matrimonios, se basa en un estilo de vida en el que viven el Evangelio desde su trinchera y de acuerdo a la regla de San Francisco de Asís, buscando la perfección para alcanzar a Cristo.— Iris Ceballos Alvarado

La Orden Más detalles

La Orden Franciscana Seglar se dio cita ayer al encuentro de la Virgen de Guadalupe

Distintivos

Se distinguieron por su vestimenta, pues como acostumbran, portaron escapulario y cuerda que son signos de la Orden. El escapulario tiene cinco cruces rojas que representan las cinco llagas de Jesús y que le aparecieron a San Francisco de Asís.

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