Lízbeth Ríos no encuentra rival en un nuevo desafío
Una prueba que parecía fácil resultó ser la que dio más dolor de cabeza a tres de los cuatro finalistas de Atrévete a perder, recargado, presentando por Diario de Yucatán y Abarrotes Dunosusa.
Lízbeth Daniela Ríos Soberanis fue la ganadora del desafío “El minuto de la muerte”, en el que, más que fuerza física, los participantes debieron usar la cabeza para seleccionar productos de su régimen alimenticio en la tienda Montecarlo de Abarrotes Dunosusa.
La ganadora se adjudicó tres puntos en la recta final de Atrévete a perder, recargado. Sus tres compañeros fueron penalizados con la resta de dos puntos.
La dinámica consistió en colocar en un carrito de mercancías 25 artículos que se apegaran a sus regímenes alimenticios, al menos cinco de ellos de la marca El Puritano. Solo se podía tener dos artículos del mismo producto. El tiempo límite para cumplir fue de un minuto.
Parte del reto era sumar la menor cantidad de calorías entre los productos tomados de los anaqueles y para ello estuvo presente la nutrióloga Mariel Garrido, cuya intervención al final fue innecesaria debido a que hubo una ganadora absoluta.
Javier Alejandro Yah Mézquita fue el primero en intentar el reto y al concluirlo no obtuvo el número requerido de productos, ya que reunió solo 24.
Karely Canto Solís recorrió a toda velocidad los pasillos pero al llegar al segundo 60 únicamente contaba con 19 artículos.
Alberto de Jesús Sánchez Pantoja sumó 28 productos, aunque no incluyó los cinco reglamentarios de El Puritano, por lo cual quedó descalificado, al igual que sus anteriores compañeros.
Lízbeth Ríos se dispuso a ganar el reto al ver que los otros participantes habían sido descalificados. Llenó su carrito con los productos requeridos y por esa razón no hubo necesidad de contar las calorías de los artículos.
Los competidores se echaron porras unos a otros y en todo momento se mantuvo el ambiente de camaradería.
Lízbeth explicó que conoce Dunosusa y la distribución de los productos que necesitaba para el desafío. “Me funcionan el té, los aderezos y el aceite de oliva”, dijo de su “compra”.
“No se trata solo de perder peso, sino también aprender todo lo que puedas de los ‘senséis’ de ahora que son los nutriólogos”, subrayó.
“Esto (el reto) es temporal, vamos a tener el resto de la vida este cuerpo, que tenemos que mantener saludable y tratar de que llegue a viejo de la mejor manera”.
Prueba de destreza
Por su parte, Javier Alejandro expuso que el desafío, más que de fuerza física, fue de destreza, para visibilizar los productos y no equivocarse con las indicaciones, ya que no podían tomar más artículos del mismo tipo. “Un minuto para (seleccionar) 25 productos la verdad sí fue complicado, porque no sabíamos dónde estaban los productos”, dijo.
En su caso tomó arroz, frijol, sustituto de azúcar, galletas, pastas y cereales.
“Estuvo muy interesante, un reto será aprender lo que tenemos que comer en el futuro. Voy a ganar Atrévete a perder”, anticipó.
Karely reconoció que durante su participación se enfocó en tomar productos de El Puritano y alimentos que pensaba que no contendrían muchas calorías.
“No pensé en mi régimen alimenticio, solo tenía la meta de llegar a los 25 productos y fue difícil en poco tiempo”, manifestó. “Por el tiempo que llevamos haciendo dieta sabemos lo que debemos comer y lo que no”.
“No conocíamos lo que había en los pasillos”, dijo.
A su vez, Alberto de Jesús señaló que el desafío le resultó “un poco complicado” porque “había que estar pensando en los productos y el tiempo nos fue ganando”, además de que el requisito de incluir artículos de una marca específica le añadió dificultad a la actividad.
“Corrí y agarré los productos que consideraba que podrían ser los necesarios”, manifestó. “Este reto fue algo divertido y diferente”.
“Mi objetivo es ganar el reto, ser el mejor”, apuntó.
Lízbeth Ríos, de 26 años, inició su participación en Atrévete a perder, recargado con 84 kilos y 400 gramos y en su paso más reciente por la báscula tuvo 73 kilos y 100 gramos. Alberto Sánchez Pantoja, de 40, comenzó con 113 kilos y 500 gramos y hoy pesa 95 kilos y 300 gramos.
Karely Canto, de 32 años, pasó de 77 kilos y 500 gramos a 69 kilos. Javier Yah, de 35 años, tenía al principio 87 kilos y hoy reporta 72.— Claudia Sierra Medina
Sorpresivo retorno a la arena de “Gladiador”
Gibrán Escalante advierte que hará todo para triunfar
Luego de su sorpresiva salida de Atrévete a perder, recargado al ser el competidor con menos porcentaje de peso perdido en la segunda eliminatoria, Gibrán Escalante Alonzo se reintegró al reto.
El retorno de “Gladiador”, como también se le conoce, se dio gracias a Lízbeth Daniela Ríos Soberanis, a quien, por ser la ganadora del reciente desafío en Sportway, se le dio la oportunidad de elegir entre los eliminados al que volvería al programa, presentado por Diario de Yucatán y Abarrotes Dunosusa.
“Sinceramente, no me esperaba este llamado. Estoy muy contento que por estrategia y reglas del juego se diera la oportunidad y, como el lema de esta temporada, vengo recargado”, declaró Gibrán, quien, no obstante, reconoció que entre su expulsión y su reincorporación lleva una semana en desventaja en la dieta.
“Pero confío en que puedo apretar el paso para dar la pelea”, manifestó el joven, que aprovechó para lanzar una advertencia a Javier Alejandro Yah Mézquita y Alberto de Jesús Sánchez Pantoja: “Que entrenen más porque en los retos lo voy a dar todo. En la báscula voy a llegar hasta donde me permita el cuerpo, pero en los retos sí voy a luchar”.
Y vaya que sí luchó, pues fue ganador de la prueba “El infierno Bepensa”, que se llevó al cabo en la playa de Progreso, al detener el cronómetro en 1 minuto, 20 segundos y 24 centésimas.
El desafío consistió en un circuito por la zona de playa, en la que los competidores tuvieron que correr cargando un garrafón de 20 litros de agua Cristal, hacer levantamientos con una llanta, pasar un túnel de vallas, avanzar por el pasamanos y correr arrastrando una caja sujetada con soga al cuerpo.
Aunque parecía sencilla, la prueba requirió de gran esfuerzo físico de los cincos participantes. De hecho, Lízbeth se rindió para evitar el pasamanos y así no perder puntos. “Es la primera vez que me tengo que rendir porque en el pasamanos tengo unas historias… Más que nada fue por eso, no por cuestiones de fuerza, sino miedo y si no me rendía a tiempo me quitaban puntos”, declaró la concursante, que usa el sobrenombre de “Tormenta”.
Y es que, recordó, de niña se cayó tres veces de ese juego infantil, incluso en una ocasión quedó casi inconsciente. “Desde que dijeron del pasamanos me bloqueé y, aunque lo intenté, me empezaron a salir puntitos de sangre”, reveló.
A pesar de todo, el reto en la playa le pareció divertido. “Los últimos retos están fuera de lo cotidiano. Le han agregado un plus desde que hicimos lo del camión, luego los colchones y ahorita en la playa. Han hecho que esta experiencia sea divertida”, añadió Lízbeth, quien aún encabeza la tabla de posiciones.
La rendición de Lízbeth no fue vista como ventaja por Karely, llamada “Leona”. “Se rindió tal vez porque tenía muchos puntos y no los quería perder. Yo nunca creí que eso fuera un beneficio para mí. Solo quería ganar, quedar en tercer lugar y obtener puntos, pero ganó la velocidad de mis compañeros”.
Karely concluyó el circuito en cuarto lugar, al parar el reloj a los 2 minutos con 41 segundos y 26 centésimas. Por lo tanto, no consiguió ningún punto. En tercer sitio quedó Alberto con 1 minuto, 53 segundos y 26 centésimas y en segundo, Javier con 1 minuto, 36 segundos y 33 centésimas.
Javier, apodado “Conquistador”, reconoció que “El infierno Bepensa” fue difícil. “Como estamos en la arena, nos cansamos más, se siente el desgaste; pero fuera de eso es agradable estar con la brisa y el mar”.
Sobre la reincorporación de Gibrán, Javier afirmó que lo tomó de la mejor manera. “Sinceramente yo no quería que él saliera porque ha sido mi rival a vencer, y ahora con su reingreso se me está dando la oportunidad no solo de vencerlo en la báscula, sino también en los retos”.
Alberto, “Supermán” como también le dicen, manifestó que el retorno de Gibrán es un reto más, pues es una competencia directa para él y Javier. “Hay que seguir echándole el doble o el triple de ganas para terminar ganadores del programa”.
La noticia le sorprendió. “No me lo esperaba, pero es una competencia sana que hay que superar si queremos ganar”.— Iván Canul Ek
