James Dee Crowe comenzó su trayectoria musical a los 13 años

El banjista J.D. Crowe tenía 84 años de edad

NASHVILLE (AP).— J.D. Crowe, famoso músico de bluegrass cuya carrera se extendió por más de 50 años, falleció, informaron allegados. Tenía 84 años de edad.

Su hijo, David, confirmó la muerte ayer a The Associated Press.

“Queremos agradecer a todos por sus pensamientos y plegarias en este tiempo difícil. Si bien era un gran músico, mi padre era mejor esposo, padre y amigo”, mencionó David en una breve declaración.

Crowe falleció anteayer de causas no divulgadas, anunció la familia vía Facebook.

James Dee Crowe nació el 27 de agosto de 1937. Su carrerera musical incluyó las bandas Jimmy Martin’s Sunny Mountain Boys, Mac Wiseman y su propia banda, Kentucky Mountain Boys que luego se llamó New South.

Según la Sala de Fama de Bluegrass, decidió ser músico en 1949 cuando tenía apenas 12 años y escuchó a Lester Flatt, Earl Scruggs y los Foggy Mountain Boys en un concierto en Lexington.

“Crowe fue un innovador en el banjo e influyó en innumerables músicos con su técnica y su estilo”, indicó la Sala de Fama —de la cual Crowe es miembro desde el 2003— en su sitio web.

En las redes sociales, varios músicos rindieron homenaje a Crowe.

“Era una leyenda total”, escribió en Twitter el guitarrista de bluegrass Billy Strings.

“Será recordado como uno de los grandes en el bluegrass. Tenía el tono, el gusto y el ritmo como ningún otro”, añadió Strings.

Crowe ganó el Grammy a Mejor instrumental de country en 1983 por su canción “Fireball”.

Le sobreviven su esposa Sheryl, sus hijos David y Stacey, y su nieta Kylee.

De un vistazo

Crecimiento

J.D. Crowe nació y se crió en Lexington, Kentucky, el corazón del bluegrass en Estados Unidos.

Aprendió del pionero

En “The Big Book of Bluegrass” se menciona que aprendió a tocar el banjo del mayor pionero del género, Earl Scruggs. Cuando Crowe era un niño, sus padres lo llevaban al estudio donde Scruggs y su compañero Lester Flatt ensayaban. Crowe se sentaba por horas mirando cada movimiento de Scruggs; luego, se iba a casa e intentaba imitar el sonido: “En ese entonces no había muchos libros de instrucciones. Aprendí de la manera difícil, mirando a Scruggs y memorizando”.

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