Uno, dos, tres… por la adultez
Platiquemos, queridos abuelos, de tres mitos acerca del dolor humano.
Tengo que encontrar una solución al dolor.
El dolor no es un problema que requiera una solución, sino una emoción que nos toca enfrentar. Si lo vemos como un problema a solucionar, intentaremos frenarlo, cuando el dolor es algo que tiene que ser transitado y dejarlo fluir hasta que desaparezca.
Tengo que superar esta etapa de dolor.
El dolor no es una etapa ni un obstáculo que debamos superar; es un camino que nos toca transitar y que al final termina por agotarse y transformar a las personas; las hace más fuertes, más seguras de sí mismas y provoca un nivel de sabiduría y madurez que solo después de transitar por el dolor se pueden alcanzar.
Tengo que encontrar la respuesta del por qué me pasó esto a mí.
Esta es una pregunta sin respuesta. Solo cuando aceptamos lo que pasó tal como pasó, nos podremos sentir aliviados y, poco a poco, el dolor se irá agotando o extinguiendo.
El dolor, es una emoción universal ya que todas las personas la experimentamos. Es una emoción limpia ya que trae cosas buenas para la persona que lo gestiona adecuadamente.
La diferencia reside cuando las personas deciden, por alguna razón, ensuciar el dolor con interpretaciones agresivas y hostiles y es, cuando entonces, el dolor se convierte en sufrimiento.
De eso, platicaremos en nuestra próxima sesión.
Psicólogo clínico, UVHM. Manejo de Emociones y Envejecimiento Saludable. WhatsApp: 9993-46-62-06. @delosabuelos

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