Difundir la bondad de Dios fue la tarea encomendada a la comunidad educativa del Colegio Mérida durante la celebración de la fiesta de santa Claudina Thévenet, fundadora de la congregación de las Religiosas de Jesús María que atiende a la institución.

“Santa Claudina hizo muchas cosas”, dijo el presbítero Mario Cervera Ancona, capellán del colegio, en la homilía. “¿Pero qué la hizo ser santa? Ella conoció a Dios, se dio cuenta que Dios era bueno y fue con otras personas para que conocieran el amor de Dios; por eso es santa, porque al darse cuenta del corazón de Dios, quiso que otras personas experimentarán la bondad de Dios”.

La santa “ayudó a niños pobres y en orfandad para que sientan la bondad de Dios, entonces otras personas se enamoraron de ese Dios rico en misericordia”.

Dar a conocer a Dios

El capellán indicó a las alumnas que si desean ser santas, lo que deben hacer es “conocer el corazón de Dios, darse cuenta cuán bueno es Dios y decirle a los demás ‘conoce este Dios bueno’”.

Remarcó que santa Claudina Thévenet conoció el amor de Dios e hizo que otros lo conozcan.

El sacerdote pidió a las alumnas que al retirarse del colegio lo hagan con la misión de mostrar a alguien cuán bueno es Dios. “Puede ser papá, mamá, los hermanos o los abuelitos”.

Al hablar de los abuelos, recordó la importancia de llamarlos por teléfono para preguntarles cómo están y “decirles que los quieren mucho porque Dios es bueno y lo pueden hacer siempre”.

“Siempre vamos a encontrar a alguien triste, a alguien que sufre, alguien que le hace falta experimentar la felicidad y no se necesita dinero ni cosas materiales, se necesita amor”, agregó.

“El mundo necesita amor”, subrayó el sacerdote. “Hoy más que nunca se necesita amor en un mundo que sufre, en un mundo herido, en un mundo enfermo; como dijo la madre Nilma (Herrera Caamal, R.J.M.), ustedes, las nuevas Claudinas de esta sociedad, del siglo XXI, tienen que llevarle a los demás la experiencia del amor y la misericordia de Dios”.

“Si cada uno de nosotros decidiera llevar la experiencia del amor y de misericordia a otras personas que lo pudieran necesitar empezaría a cambiar nuestro mundo, empezaría a cambiar nuestra sociedad”, aseguró el sacerdote.

En su mensaje resaltó que “Dios es rico en misericordia, siempre perdona”.

Como el papa Francisco dijo, “Dios no se cansa de perdonar y santa Claudina lo supo; pidámosle a Claudina que nos ayude a vivir misericordiosamente, que nos ayude a compartir la bondad de Dios, que nos ayude a ser santas y santos”.

Celebración mundial

La madre Nilma Herrera Caamal, R.J.M., directora general del Colegio Mérida, expuso que 38 países están celebrando a santa Claudina. “Creo que esto es para emocionarnos y seguir diciendo qué bueno es Dios”.

Al dirigirse a las alumnas, les dijo que “a ustedes les toca poner ese granito de arena como lo hizo Claudina en su tiempo”.

A la celebración eucarística, realizada en la cancha del colegio, asistieron alumnas, profesores, padres de familia y religiosas encabezadas por la superiora local de la congregación de Jesús, María Hilda Sánchez Castellanos, R.J.M.

Santa Claudina fue fundadora de la congregación de las Religiosas de Jesús María para la educación de los niños abandonados. La religiosa francesa fue canonizada el 21 de marzo de 1993. Nació el 30 de marzo de 1774 y falleció el 3 de febrero de 1837.