BARCELONA (EFE).— El discurso antifeminista está en la mira de las redes sociales de la extrema derecha europea, cascada de odio que da popularidad a esos partidos y de la que no suelen haber consecuencias penales, concluye un estudio coordinado por la Universidad Autónoma de Barcelona.
Noelia Igareda, investigadora y profesora de Derecho de la institución académica, ha encabezado en los últimos dos años estudios sobre los mensajes antigénero en Twitter y Facebook de militantes de extrema derecha de España, Italia, Hungría, Alemania y Suecia, al igual que provenientes de reporteros y youtubers afines.
Una de las primeras políticas en denunciar el odio en redes por su género fue la primera ministra escocesa Nicola Sturgeon, quien lleva años recibiendo mensajes de desprestigio y amenazas de violación y ha reclamado que se reconozca “el abuso en redes a las mujeres”.
“El discurso antifeminista es un eje común de todos, mensajes contra mujeres que se dedican a la política o se autodenominan feministas y mensajes de cuestionamiento mismo de la existencia de la violencia de género”, explica Igareda.
Recuerda que desde hace años organizaciones como Amnistía Internacional denuncian el insulto “generalizado y casi naturalizado” a mujeres en una proporción mucho mayor que a perfiles de Twitter o Facebook bajo nombre masculino.
Los mensajes se han clasificado por su contenido en sexistas u homofóbicos y, por su intensidad, en discursos de odio en sentido estricto o potencial.
Los representantes públicos de los partidos de ultraderecha o personas afines con muchos seguidores suelen escribir mensajes ambiguos, de burla y memes. “De esa forma ponen a la política mujer o feminista o LGTBI en el disparadero de sus seguidores, que son los que sí escriben delitos de odio en sentido estricto”, explica la investigadora del grupo Antígona.
Sobre las razones del odio antifeminista, la investigadora reflexiona que “el discurso de género en el sentido amplio lo que va es a cuestionar a la familia clásica, heterosexual, como organización social y laboral”.
“El feminismo y el discurso LGTBI y de género es enemigo de esa sociedad ideal que defienden, y por eso lo ridiculizan, deslegitiman”.
Igareda destaca el uso intensivo de las redes sociales de los partidos de ultraderecha, sabedores que esos mensajes “resultan sumamente atractivos para muchos jóvenes, que se informan en Youtube y TikTok en lugar de con la prensa tradicional, y a los que llegan con discursos rompedores de lenguaje sencillo”.
