En una muestra de fe y alegría, los católicos de Mérida celebraron ayer al Señor de la Divina Misericordia con una misa que presidió el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, en la iglesia de la colonia San Ramón Norte.

Decenas de personas se despertaron a temprana hora para llegar a tiempo a cantar las “Mañanitas” a Jesús con música del Mariachi “Luz de Luna”, que contagió a los asistentes, que le hicieron coro y aplaudieron cada intervención.

Marbella Guadalupe López Godoy llegó a la iglesia cuando todavía no asomaban los primeros rayos del Sol. Vive en el fraccionamiento Polígono 108 y cada año acude a la fiesta religiosa —que empezó a las 6:30 a.m.— porque tiene fe en el Señor.

La celebración se inició con la serenata a la Divina de la Misericordia y finalizó a las 5 p.m. con una kermés en la que se vendieron tortas y tacos de relleno negro y lechón al horno y una gran variedad de postres, fritangas y refrescos.

La fe de los católicos no solo se reflejó en la asistencia y alegría con la que cantaron temas como “Amigo”, “Solo tú” y “Viva Cristo Rey”, sino también en las experiencias compartidas. Herculano Valencia y Pech cuenta que hace 35 años tuvo una visión de Jesús cuando estaba perdido en los montes que en ese entonces predominaban en la parte norte de Mérida.

A raíz de esa experiencia que le salvó la vida, Herculano, hoy de 84 años, acude cada año a la misa de la fiesta de la Divina Misericordia. Él vive a dos cuadras de la iglesia parroquial desde hace más de 60 años y siempre la visita acompañado de su esposa Luisa Valdés Iuit.

“Mucho amor”

“Vengo cada año a esta fiesta desde que Dios me salvó de morir en el monte”, señala. “Dono la misa con mucho amor a Dios porque lo vi. En aquella época tomaba mucho, tenía epilepsia y me perdía. Una vez me perdí en el monte, ya estaba quedando loco por no saber regresar a mi casa. Estaba solo en el monte y no buscaba el camino de regreso”.

“Empecé a rezar y en un momento apareció frente a mí el Señor. Estaba parado con la misma ropa con la que lo conocemos, estaba descalzo igual que yo y para nada pisé espinos. Caminé por donde estaba y pude llegar a mi casa. Mi primera esposa (ya fallecida) me llevó a darle las gracias a Dios y desde esa época no he dejado de venir a la iglesia”, añade.

Herculano fue en su juventud albarradero y trabajó en numerosos predios de la zona gracias a la uniformidad con que colocaba las piedras, la resistencia de sus muros y la capacidad que tenía para mover grandes piedras.

Afirma que ha sido testigo de varios milagros de Dios en su persona: se le cayó una barreta de hierro en la cabeza y se recuperó, lo atropellaron en su bicicleta y no tuvo lesiones graves, y dejó totalmente el alcohol. Hoy vive de su pensión y de ocasionales solicitudes para desyerbar terrenos.

La misa de ayer la presidió monseñor Rodríguez Vega y concelebraron los presbíteros Federico Noh Euán y Antonio Escalante Pantoja, párrocos de la Divina Misericordia y María Inmaculada, respectivamente.

El Arzobispo recordó que se estaba conmemorando el cierre de la octava de Pascua y en 50 días será Pentecostés. Añadió que la devoción a la Divina Misericordia recibió impulso de Juan Pablo II, que proclamó la fiesta el 30 de abril de 2000.

El Señor de la Divina Misericordia se le apareció a la religiosa polaca Faustina Kowalska el 22 de febrero de 1931 y le encomendó predicar sobre la misericordia de Dios, elaborar nuevas formas de devoción, e iniciar un movimiento que renovara la vida cristiana en el espíritu de confianza y misericordia.

La religiosa fue beatificada el 18 de abril de 1993 y canonizada el 30 de abril de 2000.

Antes de despedirse de los fieles, monseñor Rodríguez Vega informó que hoy lunes participaría en el Encuentro Nacional Eclesial de la Conferencia del Episcopado Mexicano, en Ciudad de México. Por Yucatán intervendrán ocho personas ya seleccionadas y la reunión la podrá seguir el público en general en la plataforma digital del Episcopado Mexicano.— Joaquín Chan Caamal

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.