Llega el fin de semana y después de una jornada laboral concluida es justo ir a la nevera y destapar una cerveza bien fría para relajar los músculos e iniciar un descanso bien merecido. Y es que la cerveza, no en exceso, tiene propiedades benéficas para el cuerpo gracias a sus nutrientes como ácido fólico, proteína, fibra soluble, fósforo, silicio, potasio, Vitamina B y antioxidantes.
Sin embargo, aunque la fantasía de muchos puede ser tener una lata o botella bien fría con esa escarcha que invita a un momento refrescante, estas son algunas razones del por qué no deberías meter la cerveza al congelador.
¿Por qué es malo meter la cerveza al congelador?
De acuerdo con el portal tuscafeteras, citado por El Universal, la primera razón por la cual no es buena idea llevar las cervezas al congelador es porque podrías afectar los alimentos que tengas guardados.
Por ejemplo, si tienes pollo a una temperatura de -25°, y de pronto introduces unas latas a temperatura ambiente, habrá un desajuste que podría dañar la comida. Además, eso hará que el tiempo de enfriado sea mayor, así que ni siquiera lograrás el cometido. También podría haber una contaminación cruzada entre los alimentos y la boquilla de la cerveza.
La segunda razón, y quizá suene lógico, es que de tratarse de una cerveza de botella entonces ésta podría estallar en el congelador. La razón es que como la mayor parte de su composición es agua, el líquido tiende a expandirse y, si se deja por mucho tiempo, podría llegar a explotar.
Pero si las razones anteriores no te convencen de que sea una mala idea meter la cerveza al congelador, quizá el hecho de que ésta pierda su sabor sí lo logre. Y es que si la dejas por más tiempo del necesario y se congela, el gas carbónico que contiene la cerveza en altas cantidades pierde su fuerza y varía su aroma y sabor. Además, la bebida dejará de hacer espuma y si tarda más de lo debido tendrás un granizado de cerveza que te impedirá disfrutarla como es debido.
¿Cómo enfriar rápidamente una cerveza?
Aunque parezca lógico, la mejor opción para enfriar rápidamente una cerveza es simplemente dejarla en el refrigerador hasta que esté a la temperatura correcta, la cual podrás conocer -en la mayoría de los casos- revisando la etiqueta para saber qué punto perfecto de la marca de tu preferencia.
Lo recomendable, según cita el mismo artículo, es que una cerveza se beba cuando esté entre los 0° y los 6° de temperatura. Aunque hay algunas variedades que, incluso, es mejor no enfriar, pero depende de la marca y estilo.
En condiciones normales una cerveza tarda entre 1 y 3 horas en enfriarse en el refrigerador así que lo mejor será tomar precauciones y ser paciente para que esa noche del viernes, sábado o tarde de domingo se disfrute al máximo.
Ahora que si lo tuyo no es esperar, se recomienda elegir las latas al envase de vidrio, debido a que el metal tiene mayor conductividad, y por ende, bajará la temperatura del líquido rápidamente. Pero si lo tuyo es la cerveza en botella, aquí hay una recomendación de hielo con sal, para lograr enfrías la cerveza.

