Las fases, queridos abuelos, para una respuesta sexual adecuada —mencionadas anteriormente— son una cuestión fisiológica; el preámbulo, en cambio —también mencionado— requiere actitudes y acciones que se traducen en un trato respetuoso, de atención y cariño, constante entre ambos.
Partiendo de este presupuesto, hasta el estímulo más leve les permitirá conectar sexualmente y excitarse; experimentarán los cambios corporales necesarios para que el momento culmen sea de verdadero placer, no solo corporal sino espiritual, que, a fin de cuentas, es el que los mantendrá unidos aun cuando el cuerpo se vaya debilitando.
Adicionalmente, aprendan a identificar y compartir con la pareja lo que les gusta y lo que no les gusta en las relaciones íntimas para lograr una buena conexión y satisfacción sexuales que, dicho sea de paso, son necesarias para que las parejas alcancen un mejor equilibrio emocional y espiritual.
No está de más recordar que fingir que están disfrutando el acto sexual es innecesario y contraproducente para el vínculo con la pareja. Es innecesario porque cuando conectas sexualmente con la pareja el cuerpo mismo llevará al éxtasis y hasta los vecinos sentirán envidia; fingir el orgasmo es contraproducente porque la pareja, aun cuando no lo diga, percibe ausencia emocional en su cónyuge.
Recuerda que la sexualidad es una de las vías para experimentar el amor en su mejor versión, la de la entrega total, y que el amor, queridos abuelos, es una cosa esplendorosa.
Psicólogo clínico, UVHM. Tutor de Salud Mental y Espiritualidad para Adultos. WhatsApp: 9993-46-62-06. @delosabuelos.
