BILBAO.— Katalín Karikó, vicepresidenta de BioNTech, recibirá hoy el Premio BBVA Fronteras del Conocimiento en Biología y Biomedicina por crear dos tecnologías que, unidas, impulsaron las terapias de ARN mensajero, lo que permitió el rápido desarrollo de vacunas contra el Covid-19.
Ahora que hay miles de millones de vacunados contra el Covid en todo el mundo, ¿podemos decir que ya salimos de ésta?
Si solo tuviéramos la variante original de Wuhan (donde se originó en China) estaríamos totalmente protegidos, pero tendremos que generar nuevas vacunas para las diferentes variantes si no podemos proteger con la original, aunque parece que las dosis de refuerzo con la vacuna original nos está protegiendo.
Pero con la técnica del ARN mensajero es fácil hacer nuevas vacunas si fueran necesarias. No vamos a volver a la situación de 2020.
Ahora, si alguien se infecta simplemente le duele la garganta, no muere como hace 2 años, aunque los no vacunados pueden tener riesgo.
¿Nos tendremos que vacunar cada año?
No lo sabemos aún. Los expertos apuntan a que probablemente haya que revacunarse cada temporada, como con la gripe.
Con todas las dificultades que tiene que superar, ¿qué significan para usted palabras como fracaso o renuncia?
Ser una migrante en Estados Unidos hace que tengas que atravesar muchas dificultades y no te rindes, no renuncias fácilmente porque ya renunciaste a mucho para poderte establecer allí.
Tienes que creer en ti misma, porque cuando nos fuimos teníamos 1,000 dólares y un boleto solo de ida, estás metido hasta el cuello y tienes que hacer todo lo que puedas para salir adelante, no eres una persona que se rinde fácilmente.
A pesar de las dificultades, yo tenía una vida muy feliz en el laboratorio, me encantaba experimentar y averiguar cosas. Es algo muy divertido.
¿Es verdad que en ocasiones le dedicaba tanto tiempo que dormía bajo la mesa del despacho?
Lo hice varias veces en una época en que mi familia estaba en Filadelfia y yo trabajaba fuera. Estaba hasta las nueve de la noche en la biblioteca y luego al laboratorio. Durante nueve meses dormí en casa de amigos o en el despacho.
Luego en Filadelfia con mi familia, alguna Noche Vieja o Año Nuevo, de pronto se me ocurría algo y tenía que ir al laboratorio, no podía ponerme a cocinar cuando tenía la idea en la cabeza de que iba a conseguir algo. Siempre estaba pensando en nuevas ideas, me hacía preguntas, una vez tras otra, y eso te pone muchas pilas.
¿Qué es la ciencia para usted?
Es todo. Me gusta leer publicaciones de los años 60, cuando había menos datos que ahora, pero mucha más reflexión. Me gustaría abrazar a las personas que escribieron con tanta pasión sus artículos, aunque la mayoría ya están muertos.
Poca gente conoce a los científicos que hicieron posibles las vacunas o a otros que con sus trabajos también salvan vidas.
Sí, eso habrá que cambiarlo. La gente toma por las mañanas una pastilla que le va a salvar la vida y no se plantea quién la habrá inventado, pero luego están las Kardashian a las que todos conocen y te preguntas qué han hecho ellas y no han hecho nada.
Pero ahora está cambiando. En el aeropuerto de Madrid ves que (los Premios) L’Oreal-Unesco (a mujeres en Ciencia) pone mi foto y no la de una modelo.
Las personas no se preguntan quién descubrió algo, pero es que ni ustedes, los periodistas, ni nosotros los científicos lo comunicamos, pero deberíamos hacer algo al respecto.
