La colectiva “Ya no somos invisibles”, constituida por mujeres de diferentes profesiones a favor de la reivindicación histórica de las mujeres y la igualdad de género, colocó una placa en el edificio donde estuvieron las instalaciones de la Liga Feminista “Rita Cetina Gutiérrez” (en los altos del Ateneo Peninsular, en la calle 60 entre 61 y 63 del Centro).
La Liga, cuyo lema era “Por la instrucción, progreso y derechos de la mujer”, fue fundada por Elvia Carrillo Puerto en 1919 y promovió los derechos políticos y laborales de las mujeres y las iniciativas a favor de la educación y la salud sexual femeninas en el Estado, informa la colectiva.
Se constituyó en 1921 y a principios de 1922 estableció su sede principal en los altos del Ateneo Peninsular. Ahí, feministas como Rosa Torre González, Gloria Mireya Rosado, Susana Betancourt, Manuela Cetina, Isabel Ortega, Amalia Gómez, Argentina Mendoza y Felipa Poot se dedicaban a promover los derechos de las mujeres.
A lo largo de tres años las socias lograron instalar 65 ligas a nivel local, dando conferencias en el interior del Estado sobre higiene, alimentación, derechos y planeación familiar, al igual que contra el alcoholismo.
Sus esfuerzos trajeron consigo una de las agendas feministas y de derechos humanos de las mujeres más importantes de principios del siglo XX en México, un parteaguas para la lucha del sufragio femenino.
La placa, colocada el pasado miércoles, es la tercera de “Ya no somos invisibles”: la primera fue descubierta en el Teatro Peón Contreras el 8 de marzo pasado, en conmemoración del Primer Congreso Feminista de México de 1916, y la segunda fue puesta el 7 de mayo en el sitio donde funcionaron las instalaciones de “La Siempreviva”, la primera revista cultural y literaria en ser escrita y editada exclusivamente por mujeres en México.
La colectiva está integrada por Liliana Hernández Santibáñez, Silvia Káter, Giovana Jaspersen, Amelia Ojeda, Cindy Santos, Jimena de los Santos y Martha Ruiz.
