NUEVA YORK (AP).— El artista pop Claes Oldenburg, quien convirtió lo mundano en monumental a través de sus esculturas descomunales de un bate de béisbol, una pinza de ropa y otros objetos, falleció. Tenía 93 años. Oldenburg murió ayer por la mañana en Manhattan, según su hija, Maartje Oldenburg. Estaba mal de salud desde hacía un mes, tras sufrir una caída y fracturarse la cadera.

Nacido en Suecia, Oldenburg se basó en el eterno interés del escultor por la forma, la revolucionaria idea dadaísta de llevar objetos confeccionados al ámbito del arte y la fascinación irónica y forajida del artista pop por la cultura popular, al reimaginar elementos ordinarios en contextos fantásticos.

“Quiero que sus sentidos se acerquen mucho a su entorno”, dijo al diario Los Angeles Times en 1963.

“Cuando me sirven un plato de comida, veo formas y siluetas, y a veces no sé si comer la comida o mirarla”, dijo. En mayo de 2009, una escultura de Oldenburg de 1976, “Typewriter Eraser” (Borrador de máquina de escribir), se vendió por un récord de 2.2 millones de dólares en una subasta de arte contemporáneo y de posguerra en Nueva York.

Al principio de su carrera, fue un promotor clave de la “escultura suave” hecha de vinilo, otra forma de transformar objetos comunes, y también ayudó a inventar el evento artístico por excelencia de la década de 1960, el “Happening”.

Entre sus esculturas más famosas se encuentran “Clothespin” (Pinza de ropa), una pinza de acero de más de 13.7 metros instalada cerca del Ayuntamiento de Filadelfia en 1976, y “Batcolumn”, un bate de béisbol de acero con entramado de más de 30 metros, instalado el año siguiente frente a un edificio federal de oficinas en Chicago.

“Lipstick…”

Una de sus primeras obras a gran escala fue “Lipstick (Ascending) on ??Caterpillar Tracks”, que yuxtapone un gran lápiz labial sobre tractores oruga similares a los tanques del ejército. El original, con su trasfondo sugerente de “hacer el amor (lápiz labial) no la guerra (tanques)”, fue encargado por estudiantes y profesores e instalado en la Universidad de Yale en 1969.

La versión original se deterioró y fue reemplazada por otra de acero, aluminio y fibra de vidrio en otro lugar del campus en 1974.

La pinza de ropa de Oldenburg se instaló en 1976 frente al Ayuntamiento de Filadelfia. Evoca “El beso” de Constantin Brancusi de 1908, una representación semiabstracta de un hombre y una mujer casi idénticos abrazados a la misma altura. “Clothespin” se parece al objeto doméstico ordinario, pero sus dos mitades se enfrentan de la misma manera que los amantes de Brancusi.

La obra “Batcolumn” fue financiada por el gobierno federal como parte de un programa para incluir un presupuesto para obras de arte cada vez que se erigía un gran edificio federal. Ocupó su lugar no lejos de la famosa escultura de Picasso en Chicago, inaugurada en 1967.

“Batcolumn”, dijo Oldenburg al Tribune, “intenta ser lo menos decorativa posible: sencilla, estructural y directa. Esto, creo, también es parte de Chicago: un objeto muy fáctico y realista. Sin embargo, lo importante era tenerla contra el cielo, para eso se hizo”.

Agregó que había considerado hacerla roja, pero “el color simplemente habría distraído el efecto lineal. Ahora, cuantos más edificios derriben por aquí, mejor será”.

No todos los habitantes de Chicago estaban satisfechos. Por la misma época de la empática entrevista del Tribune, otro escritor del diario, el crítico de arquitectura Paul Gapp denunció la tendencia hacia la “escultura pública idiota” y llamó a Oldenburg “un hombre veterano y un farsante que hace mucho tiempo convenció al Establecimiento del Arte de que a él había que tomarlo en serio”.

Entre otros proyectos monumentales de Oldenburg están “Crusoe Umbrella” de 1979, para el Centro Cívico en Des Moines, Iowa; “Flashlight” de 1981, en la Universidad de Las Vegas; y “Tumbling Tacks” de 2009, en Oslo, Noruega.

Oldenburg nació en 1929 en Estocolmo, hijo de un diplomático. Pero el joven Claes pasó gran parte de su infancia en Chicago, donde su padre fue cónsul general de Suecia durante muchos años. Oldenburg finalmente se hizo ciudadano estadounidense.

De joven, estudió en Yale y en el Art Institute of Chicago y trabajó durante un tiempo en el City News Bureau de Chicago. A fines de la década de 1950 se instaló en Nueva York, pero en ocasiones también vivió en Francia y California.

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