Con el fin de hacer visible la labor y la lucha de las mujeres en distintos ámbitos, se colocó ayer una placa alusiva en el sitio que fue sede del Instituto Literario de Niñas, para que las nuevas generaciones y quienes visitan la ciudad puedan conocer la historia sin omisiones y con una perspectiva feminista.
La citada placa se colocó en la fachada de lo que hoy es la Casa de la Cultura del Mayab “Leopoldo Peniche Vallado”, junto a la iglesia de Monjas, a iniciativa de la agrupación “Ya no somos invisibles” y con apoyo del INAH Yucatán y la Sedeculta.
Liliana Hernández Santibañez y Silvia Káter encabezaron la ceremonia como integrantes de “Ya no somos invisibles” y compartieron los motivos de la actividad, así como la historia del Instituto Literario de Niñas y la relevancia de su creación.
Resaltaron que con este tipo de acciones buscan la reivindicación histórica de las mujeres y de la igualdad de género, a través del reconocimiento de sitios con valor histórico y patrimonial en el Estado, y agradecieron la labor de investigadoras feministas que, desde los archivos y antiguos periódicos, han rescatado la memoria histórica, tal como lo ha hecho la doctora Piedad Peniche Rivero, quien entre otras cosas escribió un libro sobre Rita Cetina.
Piedad Peniche, junto con María Teresa Herrera Albertos, sobrina nieta de Gertrudis Tenorio Zavala, fueron las encargadas de colocar la placa en la fachada de la Casa de la Cultura.
En el acto se contó también con la presencia de María Elisa Cetina Loría, bisnieta de Rita Cetina.
Con la colocación de la placa se explicó que se hace visible una falta del reconocimiento en el espacio público de todos los esfuerzos que han realizado las mujeres yucatecas desde hace más de un siglo.
Se compartió que la fundación del Instituto Literario de Niñas ocurrió en medio de una fuerte pugna por el control de la educación de las mujeres.
La Casa de la Cultura del Mayab fue la primera sede del citado Instituto, que se inaugura el 16 de septiembre de 1877, y es nombrada como directora Rita Cetina Gutiérrez, aunque desde marzo de 1868 el gobernador Manuel Cepeda Peraza ya había decretado la apertura de la escuela. Entre ese tiempo y 1884 el Instituto se mudó cuatro veces.
En la placa colocada se pueden ver los nombres de las mujeres que inicialmente integraron el cuerpo docente de la institución, colegas y alumnas de La Siempreviva, Rita Cetina Gutiérrez, Gertrudis Tenorio, Josefina Tenorio, Gertrudis Romero, Genoveva Solís, y al año, se incorporaron, Dominga Canto y Coralia Meléndez.
“Estamos honrando la primera normal para profesoras en Mérida. Una escuela elemental, dirigida y conformada por las primeras profesoras graduadas en el Estado, así como por sus alumnas, las primeras generaciones de maestras yucatecas”, se mencionó en la ceremonia.
El Instituto Literario de Niñas abrió las puertas para lo que a futuro sería el acceso a la educación superior de las mujeres, destacaron las organizadoras del evento.
La placa colocada ayer es la cuarta de su tipo que se coloca en Mérida, la primera fue el 8 de marzo en el teatro José Peón Contreras, en conmemoración del Primer Congreso Feminista de México de 1916; la segunda, el 7 de mayo en conmemoración de La Siempreviva, en el recinto donde estuvieron sus instalaciones; y la tercera, en los Altos del Ateneo, donde estuvieron las oficinas de la Liga Feminista Rita Cetina Gutiérrez.— Iris Ceballos Alvarado
