En una noche lluviosa, el padre Alejo Huchim Kumul fue presentado ayer como nuevo párroco del Santo Niño de Atocha, de la colonia Cortés Sarmiento, en el Oriente de esta ciudad.

Procedente de la cuasiparroquia Madre Santísima de la Luz, el sacerdote, de 66 años de edad y 36 de vida sacerdotal, pidió ser “signos de unidad”.

“Así como la oración de Cristo, Padre que sean uno como tú y yo somos uno; así el mundo creerá que yo estoy en ti y tú estás en mí”, expuso poco antes de ser presentado párroco del Santo Niño de Atocha en una celebración presidida por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega.

El prelado dio gracias al padre Alejo Huchim por decir “sí” a esta nueva encomienda, y al padre Lucio Isidro Cetina Góngora por el trabajo realizado y por el que llevará al cabo en la parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en la cual hoy será presentado como nuevo párroco.

Monseñor Rodríguez Vega dijo que el sacerdote siempre está dispuesto a ser la voz del Señor. “No se trata de la vocación, del llamado que recibió hace tantos años en su infancia; se trata del llamado de hoy porque Dios va llamando cada día”.

“Por ejemplo los casados ya están casados desde hace mucho tiempo y sin embargo la vida matrimonial les va presentando novedades, nuevos retos, con la vida familiar.

Con la vida sacerdotal también es lo mismo hay que renovarse día con día con el que espera el Señor pero de vez en cuando ese sí es extraordinario para tener un nuevo ministerio”.

La presentación

El rito de presentación de nuevo párroco se inició con el toque de las campanas para convocar a la gente. Después, representantes de la comunidad entregaron al arzobispo las llaves del templo y el prelado, a su vez, al nuevo párroco, quien las mostró en medio de aplausos.

El rito también incluyo lectura del nombramiento, recepción del libro de los Evangelios, profesión de fe, renovación de promesas sacerdotales, promesas de obediencia a la Iglesia y al obispo, entre otros momentos.

El padre Alejo Huchim es originario de Valladolid pero su vocación sacerdotal surgió en la parroquia de San Sebastián, con los padres de Maryknoll.

Al final de la misa, el nuevo párroco expresó su agradecimiento por el trabajo que hizo el padre Lucio Cetina.

Compartió que cuando un párroco deja una parroquia hay una cierta tristeza de los que ha atendido y así ha vivido en la cuasiparroquia Madre Santísima, en la que permaneció cerca de siete años. “Así también creo que es en esta comunidad”.

“He escuchado mucho del Niño de Atocha desde su dignísimo párroco Carlos Buenfil Palma, quien estuvo aquí presente mucho tiempo po y de que goza de la gloria de Dios”, dijo el párroco al tiempo que los aplausos se comenzaron escuchar al recordar al padre Buenfil.

“Puedo seguir nombrando a otros sacerdotes que han estado y hoy de manera especial agradezco al padre Lucio que hoy me deja la silla de la sede parroquial para presidir un poco con ustedes”.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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