MADRID (EFE).— El suministro de oxígeno y agua es uno de los principales desafíos a superar por las futuras misiones tripuladas a Marte. El róver Perseverance da un paso más hacia ese objetivo al producir oxígeno respirable a partir de la fina atmósfera del planeta.
Entre los experimentos que realiza el explorador de la NASA está el que involucra a Moxie, aparato del tamaño de una lonchera que ha probado durante más de un año que puede cumplir el mismo trabajo que un árbol.
El estudio está a cargo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), que publicó en “Science Advances” los resultados de las siete ocasiones en que Moxie se puso en operación. En todas ellas logró el objetivo de producir seis gramos de oxígeno por hora, más o menos el ritmo al que lo hace un árbol pequeño en la Tierra.
El desempeño de la máquina es un paso más hacia la meta de enviar misiones tripuladas a Marte y la primera comprobación del uso de recursos in situ para obtener suministros que de otro modo tendrían que ser transportados desde la Tierra.
Moxie funciona en todas las estaciones del año marciano y en diversas franjas horarias para obtener oxígeno de la atmósfera marciana, rica en dióxido de carbono. Los investigadores consideran que podría enviarse a Marte una versión ampliada del aparato antes de una misión humana para producir oxígeno al ritmo de varios cientos de árboles, lo que generaría el suficiente para mantener con vida a los astronautas y alimentar de energía un cohete.
Michael Hecht, investigador principal, explica que la versión actual del equipo es pequeña y funciona por períodos cortos. La máquina atrae con un filtro el aire marciano, al que limpia de contaminantes, presuriza y envía al electrolizador de óxido sólido (SOXE), que lo divide en iones de oxígeno y de monóxido de carbono.
Los iones de oxígeno se aíslan y se recombinan para formar oxígeno molecular respirable (O2), cuya cantidad y pureza mide Moxie antes de devolverlo al aire, junto con el monóxido de carbono y otros gases.
“Ha funcionado a diversas horas del día, excepto al amanecer y anochecer, cuando la temperatura cambia sustancialmente”, dice Hecht.
Se planea ampliar la capacidad en la próxima primavera marciana, cuando la densidad atmosférica y los niveles de dióxido de carbono son elevados.
