Para vivir intensamente el último capítulo de tu existencia, pregúntate:
¿Qué me ayudaría a ver la vida de manera amplia y profunda? Cualquiera que sea tu respuesta, sugiero que incluya dos perspectivas:
Primero, que te ayude a trascender la visión simplemente individual y material de la vida. Y segundo, que te lleve a establecer vínculos humanos profundos y perdurables.
Para lograrlo, es necesario tomar tres decisiones inteligentes: perdonar, estar alegre y amar.
En cuanto a perdonar, tal vez pienses que es un acto bondadoso de tu parte, cuando en realidad es una decisión personal —espiritual diría yo— que debes tomar, por así convenir a tu propia salud física, mental y espiritual.
Con la liberadora experiencia del perdón, comienza tu camino hacia la armonía contigo mismo y con los demás y eso te dispone para tomar la segunda decisión: estar alegre.
La alegría que sana emociones es un estado de ánimo —básico, estable e interior— con signos visibles y contagiosos, que te energizan y transforman desde dentro.
Esta alegría te acerca a los demás, especialmente a tus seres queridos y te dispone para tomar la tercera decisión inteligente: amar.
Amas de verdad cuando das sin esperar recompensa, pues te provoca más alegría dar que recibir.
Una vez que has tomado las tres decisiones inteligentes y estás en armonía contigo mismo y con los demás, te encuentras listo para establecer vínculos humanos profundos y perdurables y así, hacer del último capítulo, el mejor de tu vida.
UVHM. Tutor de Salud Mental y Espiritualidad para Adultos.WhatsApp: 9993-46-62-06Antonio Alonzo, psicólogo clínico
