La energía, la alegría y la convivencia se desbordaron ayer en el Campus Paseo de Montejo del Colegio Teresiano “Enrique de Ossó” de Mérida, durante su tradicional convivencia deportiva 2022.
La alegría por el retorno masivo a esta actividad, tras la pandemia, que es una tradición en cada inicio de curso escolar del Colegio Teresiano, se reflejó con 600 participantes en la segunda edición de la carrera atlética teresiana y de 1,200 alumnos, padres y docentes en la convivencia, así como en la gritería de los integrantes de los equipos “naranjas” y “azules” durante las competencias deportivas y recreativas que organizaron los entrenadores deportivos María Fernanda Juárez Canul, coordinadora; José Manuel Álvarez y Eduardo Aguilar León en la cancha techada que estuvo repleta de principio a fin del evento.
Juegos recreativos como “cargando al enfermo” y “alfombra mágica” motivó la participación de padre o madre con su hijo o hija en alegre competencia que generó júbilo en cada actividad, pero en otras canchas compitieron equipos de fútbol rápido y pádel.
Fue un día familiar donde todos se divirtieron. Quienes no participaron en las actividades deportivas, tuvieron la oportunidad de pasear en los andadores internos en esta Kermesse, Caminata y Convivencia del Reencuentro en el Teresiano.
Hubo venta de tortas de lechón, cochinita y carne asada, marquesitas, papas y salchichas fritas, postres, fruta fresca y refrescos.
La convivencia deportiva inició temprano con la carrera atlética de 3 kilómetros, cuya salida fue la puerta del Colegio Teresiano con una ruta en la avenida del Deportista y dos vueltas a la pista del Estadio Salvador Alvarado y con la meta en el edificio del colegio de educación religiosa.
La directora general, doctora en Ciencias de la Educación Ileana Lizama Ramírez de Perdomo, dio el disparo de salida ante el director general del IDEY, Carlos Sáenz Castillo, la campeona mundial de karate Lupita Quintal y el hombre récord de nado en aguas abiertas Carlos Franco Cantón.
En la carrera de la rama femenil quedó en primer lugar Valentina Rojas Mares (número 065), en segundo Hanna Sánchez Hidalgo (020) y en tercero María Valentina Villafaña Rodríguez (295); y en la rama varonil el ganador fue Alex Botello Trujillo (126), en segundo lugar Rogelio Solórzano (074) y en tercero José Peresares Ortega (038).
La doctora Ileana Lizama destacó la importancia de esta convivencia escolar y deportiva, mientras disfrutaba de las peripecias que pasaron papás y mamás con sus hijos o hijas para competir en las actividades recreativas.
“Siento muchísima alegría, emoción y mucha esperanza de que nos podamos mantener todos como una comunidad sana y promovamos las relaciones de paz”, señaló. “Esta actividad es un testimonio de la sana convivencia que tenemos y que somos constructores de paz. Esta alegría, entusiasmo esta desbordante en los alumnos y sus padres, desde maternal hasta preparatoria porque participaron los dos campus, este de Paseo de Montejo y el de Cabo Norte”.
Dijo que este tipo de encuentros ayuda en todo. Desde la formación emocional, familiar hasta la integral porque renueva la paz interior que se debe de transmitir día a día en las relaciones cotidianas para el fortalecimiento del tejido social; informó que en la carrera atlética participaron 300 alumnos con sus familias, unas 600 personas en total, y en la convivencia asistieron más de 1,200 personas.
“La idea es que se diviertan todos, que rompan la rutina del domingo, que sea un domingo y convivencia diferente”, señaló.
“Quienes no desayunaron, lo pudo hacer aquí en familia para que sigan jugando con sus hijos. Los juegos que organizan los entrenadores deportivos, con apoyo de los maestros de grupo, están diseñados para que participen alumnos los padres de familia”.
Contó que esta convivencia deportiva es tradicional cada año. La organizan al inicio de cada curso escolar, es la primera actividad del año. La convivencia lleva casi 30 años y la carrera atlética dos años. Se forman equipos que visten playeras “naranja” y “azules” y compiten en todas las actividades organizadas.
“Les encanta este evento, es muy esperado, les gusta mucho las competencias entre los ‘naranjas’ y ‘azules’. Son juegos que despiertan la actitud de hermandad en la comunidad educativa, son más recreativos y de integración familiar, que de competencia”, explicó. “La pandemia nos afectó a todos, pero aprendimos mucho de todos con mucho trabajo en equipo, con la colaboración de papás y maestros, nos renovamos todos”.
Además de la atención académica a los alumnos teresianos para que no bajara la calidad educativa, dieron prioridad a la atención a la parte emocional porque sí es cierto que el encierro, el miedo, la pérdida de familias dejó muchas marcas en las personas. Durante la inauguración de la convivencia deportiva, la directora general del Campus Paseo de Montejo enfatizó una frase de Santa Teresa de Jesús, que dice: “tristeza y melancolía, no la quiero en casa mía”. Ese mensaje, explicó, dio a entender que siempre deben mantener ese espíritu alegre, renovando la paz interior y transmitirla a los demás en sus relaciones cotidianas.— Joaquín Chan Caamal
