La Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) tiene un impacto positivo en lo económico, lo social y lo educativo, afirma Benjamín Ramírez, artista plástico y filántropo, quien es uno de los patronos que hace aportaciones a la agrupación de manera altruista y quien coincide con Domingo Rodríguez Semerena, exdirector del Instituto de Cultura de Yucatán, en el alto valor de la agrupación musical, no solo como institución que permite escuchar en vivo obras académicas, sino también como baluarte que ha ayudado a la formación de numerosos músicos en el Estado.
Ambos fueron entrevistados respecto a la situación que vive actualmente la Orquesta, que no tiene los recursos suficientes para subsistir debido a que el gobierno del Estado, que debe cubrir el monto de la nómina de los integrantes de la agrupación, le ha reducido continuamente el presupuesto, lo que pretende hacer de nuevo para el ejercicio de 2023.
Benjamín Ramírez, benefactor de la OSY y uno de los consejeros del Patronato de la Orquesta, manifiesta que es una gran sorpresa que no haya el apoyo de las autoridades estatales a la agrupación musical, lo cual, considera, se debe a que no comprenden su importancia.
“Cuando se creó el Fideicomiso de la Orquesta, el gobierno hizo un compromiso para dar cierta cantidad de dinero, quizá más, pero no menos”.
Crónica de una ”muerte” anunciada
Admite que él vio venir esta situación desde que el presidente Andrés Manuel López Obrador retiró su respaldo a proyectos culturales del país, entonces supo que tarde o temprano afectaría al arte de Yucatán.
“Desafortunadamente no se ve lo positivo de la agrupación, que en sí es muy buena, pero también en lo social, porque los músicos han dado clases a niños yucatecos. Incluso un gobierno comunista como el de Venezuela creó un sistema de orquestas porque sabía que ayudaba al cambio social”.
“Lograr la transformación social mediante la cultura es buena idea y no, la Sinfónica no es para gente rica, es para todos los ciudadanos yucatecos”, puntualiza.
Resalta que antes de que la OSY existiera no había en el Estado músicos tan calificados como los hay ahora, y gracias a las clases de los integrantes de la agrupación ya hay instrumentistas yucatecos en la Sinfónica.
En relación con el Patronato, explica que como benefactores hacen donativos altruistas para ayudar a la OSY, “no para sostenerla”.
Reitera que el gobierno estatal es responsable de cubrir la nómina de los músicos y se pregunta si a otras paraestatales les han recortado también el presupuesto.
“La gente que aconseja al gobernador no ve el valor de la Orquesta y el beneficio social, económico y educativo que da al Estado, a los habitantes, a la calidad de vida de Yucatán”.
Una reducción en el sueldo de los músicos de la OSY
Por su parte, Domingo Rodríguez Semerena, quien era director del entonces Instituto de Cultura de Yucatán cuando se creó la OSY, manifiesta que la situación actual no es nueva, ya que desde 2008 el sueldo de los músicos ha disminuido, y considera que, proporcionalmente, ganan bastante menos que cuando él dejó la administración en 2007, “lo cual es terrible porque inhibe el entusiasmo y el crecimiento de la Orquesta”.
“Es un momento delicado, pues para conformar el presupuesto que mantiene a la OSY la primera parte, y la más importante, es la aportación del gobierno; la segunda, el Patronato, y la tercera, la taquilla”.
“Como sabemos, ya no está disponible el Teatro Peón Contreras debido al incendio que sufrió. Eso hará que los ingresos por taquilla sean menores, puesto que el Palacio de la Música, donde se está presentando ahora, tiene mucha menor capacidad. La semana pasada solo se realizó el concierto del domingo y no el del viernes, por la falta de espacios”.
Recuerda que cuando el huracán “Isidoro” dañó el Peón Contreras el Teatro Daniel Ayala se convirtió en sede de los eventos programados; en ese entonces no existía aún la OSY y ahora “quién sabe cómo esté ese teatro”.
En cuanto al Patronato, espera que el ánimo de los benefactores continúe intacto y sigan aportando como lo han hecho desde los inicios de la Orquesta.
Rodríguez Semerena añade que otro aspecto a tener en cuenta es el hecho de que se haya constituido el Fideicomiso Garante de la OSY (Figarosy), que da a la agrupación cierta independencia, pero también la aísla.
En ese sentido, opina que lo que está atravesando ahora la OSY no le ocurriría a la Orquesta Típica Yukalpetén, al Coro de Cámara ni a otras agrupaciones que dependen de la Secretaría para la Cultura y las Artes (Sedeculta), que, al ser una entidad mayor, puede reacomodar sus recursos para pasarlos de un lado al otro, tal como se hacía en su administración.
Desaparición de la OSY sería una pérdida enorme
Añade que la desaparición de la OSY sería una pérdida enorme para Yucatán, puesto que armar el proyecto fue un trabajo titánico en lo financiero y en la opinión pública, al ser muy criticada la decisión de contratar a músicos extranjeros.
Sin embargo, enfatiza, la creación de la Orquesta respondía a un plan integral para impulsar el desarrollo cultural y musical.
“Cuando la agrupación se constituyó no solo se buscaba una orquesta que interpretara en vivo las mejores obras del patrimonio universal, sino que los músicos que se contrataban debían tener probada experiencia como docentes y en la formación de conjuntos de cámara. Además, tenían horas obligatorias en su contrato para impartir clases”.
Apunta que eso último hizo que se tuviera a instrumentistas de primer nivel dando clases en el Cecuny y el Cemus y fueran el activo necesario para formar la ESAY, proyecto que se visualizó en paralelo.
Asegura que a raíz de todo ello se formaron también la Orquesta Sinfónica Juvenil y la Banda de Música, que hoy lleva el nombre del fallecido director de orquesta Luis Fernando Luna Guarneros.
Expresa que gracias a las clases que los músicos de la Orquesta daban en instituciones públicas y privadas se enriqueció la vida cultural de Yucatán, y se ha favorecido el desarrollo de la música académica pero también de la popular, ya que la OSY ha sido un enorme detonante de la cultura en la localidad.
“Perderíamos mucho si desapareciera, no solo la oportunidad de poder escuchar el repertorio académico en vivo, las nuevas creaciones de nuestros compositores que están formándose en la ESAY o de otros compositores mexicanos o contemporáneos, sino que probablemente también algunos maestros se irían y dejarían de impartir sus conocimientos. Sería un gran retroceso”.
“Nunca en la historia de Yucatán hubo una orquesta que durara tanto (la OSY tiene 18 años) y que se creara con tanto cuidado y con tan buenos cimientos”.
Domingo Rodríguez señala que más allá del impacto cultural de la OSY, la agrupación coloca al Estado y a Mérida en otro estatus, “nos hace una mejor ciudad, con una mejor calidad de vida, atractiva para vivir, invertir, es un plus enorme para contar con una institución como ésta”.
Quieren “liquidar” a la OSY
Como “una falta de sensibilidad de lo que significa para Yucatán el arte y la cultura” calificó el diputado Eduardo Sobrino Sierra la reducción al presupuesto de la Orquesta Sinfónica de Yucatán por parte del Gobierno del Estado, y afirmó que desde su posición hará un llamamiento al Ejecutivo estatal para que reconsidere los recursos asignados a la institución y otorgue lo necesario para que se garantice que siga funcionando.
El presidente de la Comisión de Cultura del Congreso del Estado destaca que preocupa y entristece la falta de sensibilidad del gobierno estatal en el tema de la orquesta. “Entiendo que el gobierno esté preocupado por el turismo y el crecimiento económico, pero el tema cultural es fundamental para Yucatán”.
“Antes de cualquier otra cosa, lo que nos identifica es nuestra cultura, si alguien quiere entender a los yucatecos tienes que hacerlo a partir del hecho de que tenemos una cultura propia, maya, hemos desarrollado nuestra forma de expresarnos en la música, la literatura, la pintura, tenemos expresiones artísticas en todos los campos del arte, tenemos una forma ser, pensar, sentir, y por eso apreciamos mucho y estamos orgullosos del arte que tenemos y ese nivel cultural de los yucatecos es la base fundamental de la seguridad, es lo que nos hace ser una sociedad pacífica, no violenta, porque la violencia viene de la falta de cultura, de conocimientos”.
Señala que el gobierno estatal, con su actuar hacia la OSY, muestra una postura insensible, “parece que el gobierno está muy mal asesorado”.
Comparte que en varias ocasiones ha ido a escuchar a la Sinfónica de Yucatán con su familia, y también con visitantes que le piden ir a los conciertos, ya que la Orquesta es un referente musical en Yucatán y prueba de ello es que Plácido Domingo, quien se presentará en Mérida en febrero, se hará acompañar por la OSY.
Es la más costeable
“Es lamentable (lo que está sucediendo con la OSY) porque no aprecian lo que significa, no entienden que es una de las mejores sinfónicas del país, algo que nos hace sentir orgullosos, y si se compara con el presupuesto que otras orquestas del país reciben, la OSY es la que menos recibe. Pero en este caso da la impresión de que quieren liquidar a la OSY, y sería muy criticable y lamentable si ocurriera, esas actitudes se pagan, porque quienes apreciamos la cultura no estamos de acuerdo.
Resalta que si bien los políticos no necesitan tener grandes conocimientos, pues los ciudadanos los eligen con sus votos y no se les hacen pruebas de ningún tipo, “los políticos sí debemos preocuparnos por entender los valores de quienes representamos, de nuestro Estado, y a Yucatán se le reconoce por su cultura en cualquier parte del mundo, por sus expresiones culturales, prehispánicas, coloniales que se expresan en su arquitectura, zonas arqueológicas, la ciudad de Mérida, su arte, las personas acuden al Palacio de Gobierno a ver las obras de Castro Pacheco, pues es como un museo”.
Sobre el presupuesto enviado por el Ejecutivo estatal al Congreso, puntualiza que el gobierno lo presenta y técnicamente el poder Legislativo lo aprueba o lo rechaza.
Ayer entró el presupuesto a la comisión respectiva y el sábado comparecerán varios funcionarios, como la Secretaria de Gobierno, el Secretario de Finanzas y otros que se hacen cargo del manejo de los recursos y de ver que se cumpla la Ley de ingreso.
El lunes se convoca a una segunda reunión de la comisión, y es cuando se puede aprobar o pedir la modificación del presupuesto, para que luego pase a votación al pleno, lo cual debe ocurrir el miércoles.
Afirma que públicamente hará una petición para que antes de que llegue al pleno se reconsidere la atención que está recibiendo la OSY, se garantice que siga funcionando y se le asignen los recursos que requiere para su operatividad por lo que la Orquesta Sinfónica de Yucatán representa para el Estado.
Gobierno del Estado responde sobre su porqué del recorte
A través de un comunicado, el Gobierno Estatal informa que entregó 12.5 millones de pesos presupuestados originalmente para la Sinfónica, tal y como se informó en su oportunidad. Y no sólo eso, como se recordará, se le otorgó a esta agrupación musical un apoyo extraordinario de 4.5 millones de pesos en el mes de noviembre.
Esa cantidad, se reitera, fue adicional al presupuesto que recibió para este año, no obstante los recortes federales, la pandemia y los efectos naturales de los últimos años que han ocasionado gastos adicionales y la necesidad de atender las prioridades de la población más vulnerable.
Este año no se ha hecho ninguna reducción al presupuesto de esta agrupación.
La actual administración estatal está consciente de la aportación que la Orquesta Sinfónica de Yucatán hace a la vida social y cultural del estado y ha realizado esfuerzos para seguir apoyando su labor en razón de sus posibilidades y en el marco del mantenimiento de su disciplina financiera.
¿Se incumplen acuerdos?
Por el contrario. Se ha mantenido un diálogo constante con la OSY, con el Fideicomiso y el Patronato para determinar caminos de apoyo a la agrupación en un contexto económico que le permita obtener un esquema más eficaz y autosustentable en materia de recursos; como lo hacen otras orquestas similares en el país y en el mundo.
El Gobierno del Estado cumplió con lo acordado con el Patronato de entregar los 12.5 millones de pesos presupuestados para el funcionamiento de la Sinfónica, y además otorgó un recurso extraordinario de 4.5 millones de pesos en noviembre. Incluso, esta cantidad extraordinaria aumentará antes de que cierre este año.
Lamentablemente, el Patronato no logró reunir con patrocinios y donaciones de la iniciativa privada la parte que le correspondía, según lo acordado, sino sólo un porcentaje.
¿No es importante para el gobierno fomentar la cultura?
Para el gobierno estatal el impulso y acceso a la cultura para todas y todos los yucatecos es muy importante. La prioridad de esta administración es que la cultura llegue a todos los rincones del Estado, como se está logrando con la reactivación de las Casas de la Cultura de todos los municipios de Yucatán, para alcanzar así la descentralización cultural.
En el esfuerzo de llevar la cultura a todos los rincones del Estado se encuentra igual el programa “Casas y Espacios de Cultura” en los municipios, que ha tenido incrementos presupuestales al pasar de $6.6 millones que tenía en el 2020 a $9 millones en el 2022. A favor de promover la cultura en el interior del Estado se fortaleció a la Orquesta Típica de Yucalpetén y se puso en marcha el teatro “Manuel Iturralde Traconis” en Valladolid, nueva obra de infraestructura cultural que, a través de una inversión de 29.2 millones de pesos, fomenta la diversidad cultural.
Al Museo de la Canción Yucateca se la apoya con $600 mil anuales, en tanto que al Museo de Arte Contemporáneo de Yucatán (Macay), con $2 millones anuales además de las actividades de formación y promoción de las artes en el Centro Estatal de Bellas Artes de la Segey y la promoción del Otoño Cultural, entre otras acciones.
Otra muestra de los esfuerzos extraordinarios para acercar la cultura a los municipios es la puesta en marcha en Tekax y Valladolid el el Festival Internacional de las Luces México-Filux.
Las decisiones tomadas en torno al presupuesto de 2023 para la Figarosy ¿obedecen a una intención de desaparecer la Sinfónica?
Como se ha informado, las decisiones tomadas en torno al presupuesto 2023, aprobadas por el Consejo Consultivo del Propuesto, responden a la priorizacion de la mejora de la salud, generación de empleos, empoderamiento de las mujeres, reforzamiento de la seguridad, mejoramiento de la educación y la infraestructura y el acercamiento de la cultura a todas y todos los yucatecos.
Esfuerzos como la Orquesta Sinfónica de Yucatán son importantes, pero tienen una audiencia muy específica. En este sentido, tanto el gobierno del Estado como los integrantes del Fideicomiso y el Patronato han reconocido que a pesar de un contexto económico complicado, la intención de seguir apoyando a la Orquesta Sinfónica así como el interés mutuo de plantear, en equipo, propuestas positivas y acciones en conjunto que permitan una mayor sustentabilidad económica del organismo.
