TOKIO (EFE).— La princesa Aiko, hija única de los emperadores de Japón, cumplió 21 años de edad y ya ha ido asumiendo más funciones oficiales como integrante adulta de la familia imperial nipona, aunque de forma todavía limitada debido a la pandemia de Covid-19.
Aiko celebró su cumpleaños el pasado jueves 1, fecha en la asistió de forma virtual a sus clases universitarias y posteriormente visitó a sus abuelos, los emperadores eméritos Akihito y Michiko, según informó la Agencia de la Casa Imperial.
Desde que alcanzó la mayoría de edad hace justo un año, la hija de Naruhito y Masako ha asumido funciones imperiales, como participar en rituales en el Palacio Imperial y ofrecer una rueda de prensa en marzo. Las ha compaginado con sus estudios de tercer año que realiza sobre literatura clásica japonesa en la Universidad Gakushuin.
Con motivo de su cumpleaños, la princesa expresó su deseo de que la pandemia de coronavirus se acabe para que todo el mundo “pueda volver a sus vidas normales” con seguridad, según le declaró a la Agencia.
Este organismo también difundió un vídeo de Aiko durante su visita al establo del Palacio Imperial en el que alimentó a los caballos, una de sus aficiones junto con jugar al tenis y al bádminton con sus padres, pasear por el Palacio y cultivar verduras.
Pese a ser descendiente directa del emperador, Aiko no puede acceder al trono del Crisantemo debido a la ley de 1947 que rige la sucesión en la Casa Imperial y que da preferencia a los varones para ascender al trono.
Por esa razón, el príncipe Hisahito, primo de Aiko, es quien está de primero en la línea de sucesión.
Tras alcanzar Aiko la mayoría de edad el año pasado, Hisahito es ahora a los 16 años el único integrante de la familia imperial de Japón que es menor de edad.
