WASHINGTON (AP).— Quitar el árbol de Navidad es apenas una tarea al concluir las fiestas de fin de año. Para quienes compraron uno natural, no hay mucho que hacer. Puede ser tan simple como sacarlo a la acera para que se lo lleve el servicio de recolección de basura.
En la mayoría de los estados de Estados Unidos, puede ser un auténtico regalo.
A menudo estos árboles son triturados para usarse como composta o abono, que se ofrece sin costo a los residentes y organismos no lucrativos para que los usen en jardinería y paisajismo.
En muchas entidades, trabajadores de recursos naturales recolectan árboles completos en puntos de entrega predeterminados para arrojarlos a lagos y canales a fin de que sirvan de hábitat para los peces.
En partes de Luisiana, por ejemplo, se usan para apuntalar áreas costeras afectadas por la erosión y reconstruir humedales. Solo en el distrito de Jefferson se recolectan unos 5,000 árboles cada año para tales esfuerzos.
Algunos zoológicos aceptan árboles de Navidad libres de químicos y adornos para alimentar a algunos animales, como cabras, cerdos y elefantes, así como para efectos sensoriales y de entretenimiento para otras criaturas, como canguros, leones, camellos y rinocerontes.
¿Cómo reciclar el árbol de Navidad en casa?
O bien el reciclaje se puede hacer en casa. Los árboles desechados pueden tener su descanso final en una esquina del jardín, para que sirvan de resguardo y área de alimentación de aves.
Para ello hay que asegurarse de quitarle adornos y luces. Envolver el árbol con una lona antes de sacarlo evitará la frustración de tener que aspirar después las agujas de pino.
Algunos sitios web ofrecen formas para hallar programas locales de reciclaje de árboles. La cadena Home Depot también tiene eventos de recolección de árboles en algunas zonas.
Pero no esperes demasiado tiempo después de Navidad, porque a medida que se secan los árboles son un riesgo de incendio. También es peligroso intentar usar chimeneas o estufas de madera para quemar partes del árbol, porque los aceites que contienen pueden causar llamas peligrosas.
Quizás el peor lugar para deshacerse de los árboles de Navidad es el basurero público, porque los materiales enterrados ahí producen gas metano, que tiene efecto invernadero y es considerado más dañino que el dióxido de carbono.
