OVIEDO (EFE).— El canadiense Yoshua Bengio, uno de los cuatro expertos en inteligencia artificial que obtuvieron el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica, señaló ayer que el galardón supone todo un reconocimiento a unos avances científicos y técnicos que son “fruto del esfuerzo colectivo”.
Su colega Geoffrey Hinton también mostró desde Canadá su satisfacción por compartir un galardón que supone un reconocimiento del éxito de las redes neuronales artificiales tras una “larga historia de rechazo”.
La contribución de la inteligencia artificial (IA) a muchos de los avances y retos tecnológicos y científicos alcanzados en los últimos años se encuentra detrás del reconocimiento que el Princesa de Asturias dio a Hinton y Bengio, junto a Yann LeCun y Demis Hassabis.
Redes neuronales
Vinculados a las mayores compañías tecnológicas y a la cátedra universitaria, estos cuatro investigadores consiguieron desarrollar en los últimos años las redes neuronales, herramientas basadas en complejos modelos matemáticos que pretenden reproducir el funcionamiento del cerebro humano en una computadora.
“Los avances científicos y técnicos en inteligencia artificial que están siendo reconocidos con este premio son fruto de un esfuerzo colectivo, no solo nuestro, sino también de nuestros alumnos y colaboradores y, de hecho, de toda una comunidad, junto a los que creyeron en el potencial transformador del ‘deep learning’ o aprendizaje profundo y que invirtieron en su desarrollo y evolución”, señaló Bengio en un comunicado remitido a la Fundación Princesa de Asturias.
Para Hinton, el reconocimiento del éxito de las redes neuronales artificiales “es especialmente satisfactorio debido a la larga historia de rechazo de este enfoque por la corriente mayoritaria de la inteligencia artificial” y supone un gran honor poder compartirlo junto a sus colegas y amigos.
Hinton y Bengio, además del franco-estadounidense LeCun, son considerados los padres del “deep learning”, mientras que Hassabis es el máximo directivo y cofundador de DeepMind, una de las mayores compañías de investigación en inteligencia artificial del mundo.
Sus trabajos suponen un “gran avance” en técnicas tan diversas como el reconocimiento de voz, el procesamiento del lenguaje natural, la percepción de objetos, la traducción automática, la optimización de estrategias, el análisis de la estructura de las proteínas y el diagnóstico médico, según el acta del jurado que este miércoles falló el galardón en Oviedo.
Éste y el resto de premios Princesa de Asturias, dotados con 50,000 euros (cerca de 1.058,000 pesos mexicanos) y una escultura de Joan Miró, serán entregados en octubre en una ceremonia que tradicionalmente presiden los reyes de España en el Teatro Campoamor de Oviedo con la asistencia de todos los galardonados.
