Con una misa celebrada por el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, se clausuró el curso provincial de rectores del Movimiento Cursillos de Cristiandad, ayer por la tarde.
La eucaristía, que tuvo lugar en la Casa de la Cristiandad, fue concelebrada por el arzobispo emérito, monseñor Emilio Berlie Belaunzarán, y los sacerdotes Alberto Ávila Cervera y Ángel Santos Villegas Gil.
“Qué alegría que ustedes hayan venido a hacer este curso porque los católicos que queremos crecer en la fe siempre tenemos que buscar la perfección en el conocimiento de Dios”, dijo el arzobispo a los más de 50 participantes en la misa.
El prelado señaló que un católico nunca termina de formarse y que la formación debe ser permanente, incluso para los obispos.
Pidió a los presentes predicar con el lenguaje de la gente y no olvidar la gracia del Espíritu Santo, independientemente de quién predique.
Al hacer mención del Evangelio, en el que en lugar de la palabra bienaventurados se utilizó la de dichosos, el arzobispo Gustavo Rodríguez dijo que es como la Carta Magna de Jesucristo.
“Así como Moisés le dio los 10 mandamientos al pueblo de Israel, nuestro Señor nos da las bienaventuranzas, y no porque los mandamientos se deban olvidar, pero con las bienaventuranzas vamos más allá”.
Dijo que dicha ley de Jesús es de enamorados que dan todo por el Señor: los pobres de espíritu, los que lloran, los sufridos, los que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos y los limpios de corazón, los que trabajan por la paz y los perseguidos por causa de la justicia.
Respecto a los limpios de corazón, el arzobispo dijo que hoy día hay muchas cosas que ensucian el corazón y por ello hay que estar siempre muy atentos para no ensuciarse, “y no hablo nada más de la pureza de la mente y el cuerpo, hablo también de la rectitud”.
En el caso de quienes trabajan por la justicia, puso como ejemplo a los médicos a quienes intentan obligar a cometer un aborto, pero se niegan porque su conciencia les dice que eso no se hace.
Dijo que hay que persecuciones y que a veces, solo por ser cursillista uno recibe críticas, pero también suceden cosas más graves como lo que está ocurriendo en Nicaragua donde se condenó a prisión al obispo Rolando Álvarez con otros sacerdotes y laicos..— IVÁN CANUL EK
