La trova yucateca y la trova en general afrontan, como nunca antes, el embate de los cambios generacionales, la irrupción de nuevos géneros musicales y la falta de espacios para su difusión, que, si bien no la ponen en riesgo de desaparecer, sí la afectan, dice el músico Manuel Balam Salas.
Añade que en las familias yucatecas ya casi no se escucha la trova y eso dificulta su transmisión a los jóvenes, que ahora prefieren otros géneros, lo que ha ocasionado la desaparición de las serenatas.
“Las serenatas con canciones de la música tradicional de Yucatán interpretada por tríos ya prácticamente no existen, los tríos trabajan ahora solo en fiestas”, dice Balam Salas.
El oriundo de Tixkokob también acompañó en el piano a Tony Espinosa, un reconocido intérprete de la música yucateca, en los últimos cinco años de su carrera, antes de su muerte en 2021, en la pandemia de Covid-19.
Espinosa impulsó “El Trovador Bohemio”, un sitio de música yucateca que cerró luego de su lamentable fallecimiento.
Intérpretes y público se quedaron entonces sin uno de los mejores espacios de trova, por lo que Balam Salas y otros músicos decidieron seguir el ejemplo de Tony y abrieron, en el mismo local donde él trabajó durante años, “El Rincón de la Trova”, ubicado en la avenida Alemán entre las calles 48 y 50, en la esquina.
“Lo vemos principalmente como un esfuerzo por empoderar de nuevo a la trova, frente a las amenazas que sufre”, afirma Balam Salas.
”El Rincón de la Trova”
Este lugar se inauguró con mucho éxito el 16 de febrero, con la presentación de la cantante Lenny Sánchez. Funcionará jueves, viernes y sábado de cada semana, con distintos intérpretes de la trova yucateca, de la trova cubana y la de los tríos de México.
“¿Será un espacio orientado al público local o también para los turistas, mucho de los cuales llegan a Mérida buscando este tipo de sitios?”, pregunta el Diario.
“Exacto, muchísima gente llega a Mérida preguntando por la trova”, responde Balam Salas.
“Al turismo nacional le encanta esta música. Hice con Tony muchas giras por el centro y norte del país y comprobé que allí es muy apreciada la trova yucateca. Un buen ejemplo de esto es la serenata en el parque de Santa Lucía, que se llena con los turistas que nos visitan”.
“¿No cree que entre los jóvenes la trova está perdiendo la batalla frente al reguetón o la música norteña?”, se le pregunta.
Historía de la serenata yucateca
“Todos los ritmos nuevos tienen sus etapas”, dice. “Hay canciones que salen, pegan mundialmente y a los seis meses ya no se oye hablar de ellas. Por el contrario, canciones de Guty Cárdenas, Palmerín, Pastor Cervera, Coqui Navarro, Acereto, siempre tendrán gente que las cante, porque son canciones que llegaron para quedarse.
La trova está ligada al romanticismo y mientras las personas tengan la capacidad de enamorarse habrá trova”.
“Pero”, se le indica, “los jóvenes de hoy se enamoran de otro modo y para algunos de ellos la letra de este tipo de música les puede parece cursi y por eso el declive de las serenatas, ¿no le parece?”.
“Esto ha evolucionado mucho”, responde Balam. “Desde sus orígenes la canción tradicional yucateca es poesía a la que se le puso música. Ahora se ha perdido un poco lo que es la rima y a veces hasta la métrica, pero en su esencia sigue conservando su parte romántica, expresada de diferentes formas y, repito, mientras haya ese sentimiento a la gente le gustará escuchar una canción de amor, con arreglos modernos, tal vez”.
Cita como ejemplo a Luis Miguel, quien, agrega, empezó a grabar discos con versiones modernas de canciones antiguas y las hizo otra vez actuales.— (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA
