De botas y sombrero, mezclilla o pantalón de cuero, el público celebró el sonar del acordeón, el cual detonó vibra y alegría desde que se hizo presente la magia de Intocable en el Foro GNP.
La noche del sábado fue una velada significativa para los fieles seguidores en Mérida de la banda originaria de Zapata, Texas, quienes disfrutaron de un concierto de más de dos horas de duración, con un banquete que llevó a los asistentes a un apoteósico recorrido por las canciones que han consolidado a la banda como una de las más representativas del Texano Norteño en los últimos 30 años.
“Evolución Tour” de Intocable hizo escala en Mérida, y por una noche el sonido del acordeón se hizo escuchar pletórico, armónico, pegadizo e imponente, para hacer notar que la noche era joven y el recorrido musical, entre romántico y alegre, un viaje a disfrutar.
La banda, fundada a principios de la década de 1990 por los amigos Ricardo Javier Muñoz y René Orlando Martínez, cumplió con creces, emocionando a raudales a los espectadores que se dieron cita para gozar una noche especial, diferente y llena de ambiente norteño.
Canciones con una instrumentación ajustada y armonía vocal, teniendo al acordeón como distintivo y con el respaldo de una producción audiovisual sobre el escenario, Intocable se echó a la bolsa al público de la primera a la última canción, en medio de la euforia desatada pese a haberse iniciado el show con 40 minutos de retraso.
Con el ambiente encendido y el entusiasmo a tope, la emoción desmedida y el romance a plenitud, a nadie le importó que el concierto comenzara un poco tarde.
Temas como “Eres mi droga”, “Aire”, “Si me duele que duela”, “Cajita de cartón”, “Un desengaño”, “No te vayas”, “Un poquito tuyo”, “Fuerte no soy”, “Amigo que se fue”, “Alguien te va hacer llorar”, “¿Y todo para qué?”, “Perdedor”, “Soñador eterno”, “llévame en tu viaje” y “Te amo”, por citar algunas del vasto repertorio, tocaron las fibras más sensibles del público que en medio de fuertes aplausos y gritos, premiaba cada uno de ellos.
Ricky, el vocalista, entabló momentos de dialogo con el público, agradeció la calidez y el cariño de los yucatecos a la banda, dijo que le gustaba estar en Mérida, que es una ciudad muy “chin… na”, segura y amable.
Recordó que aunque la banda se dio a conocer a inicios de la década de 1990, en 2011 se declaró independiente (discográficamente); su tránsito libre por la industria y el mercado musical de Estados Unidos y México ha sido importante para Intocable, pues han sido numerosos y satisfactorios los reconocimientos cosechados, incluyendo el Grammy a Mejor Álbum Latino.— Emanuel Rincón Becerra
