Humor, melancolía, venganza, lealtad y amor surgen en los cuentos de Edgardo Arredondo, quien ayer presentó en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey) el libro “El rostro de la venganza, y otras operaciones (la tinta y el bisturí)”.

El salón Dzibilchaltún del Centro de Convenciones Siglo XXI lució repleta, pues numerosos amigos, familiares, conocidos y pacientes del médico ortopedista se dieron cita para escuchar las disertaciones sobre el nuevo libro de cuentos del autor.

Manuel Tejada fue uno de los presentadores del texto, quien hizo notar que desde que el autor presentó su primer libro en 2011 no ha parado de escribir, por el contrario, ha mostrado una compulsiva manera de contar historias.

Consideró que seguramente la profesión médica influyó en la manera en la que escribe, al referirse a la necesidad de dilucidar lo inexplicable, el descubrir una cura física para una enfermedad o padecimiento, “para el autor la ficción no es desconocida y se puso a narrar”.

Señaló que en el libro, Arredondo combina el humor con crítica social.

Detalló que el libro, integrado por un total de 23 cuentos, tiene nueve en la parte denominada “La tinta” y 14 en la de “El bisturí”.

Sobre los primeros nueve, dijo que refiere a historias muy diversas como de un futbolista redimido, un brigadista de salud y hasta la de un calvo y su peine. Este último cuento mencionado le dio la pauta para hablar de cómo detrás de la construcción del humor en los cuentos existen múltiples planos de significación, otras preocupaciones que arropa con humor, y en los que detona recuerdos de la infancia del personaje, y habla más allá de un personaje calvo que se reencuentra con su peine.

El presentador también habló de la segunda parte del libro, en la que los cuentos abordan temas médicos, como el descubrimiento de la vacuna contra la rabia y cómo en 1930 el Dr. Fridman usaba un conejo para ver si una mujer estaba embarazada o no, y cuenta el médico en el texto a su madre que el método es tan certero que la otra forma de estar seguros es esperar 9 meses.

Destacó que estas referencias históricas en la narrativa del autor confieren a los textos literarios un valor de carácter histórico, lo que permite vislumbrar los modos en los que la medicina y su avance científico se han abierto paso a través del uso de la imaginación y la ficción.

“En sus textos confluyen historias de vida de muchos médicos, información en la práctica del día a día en el consultorio o el quirófano, y de la posición que asumen frente a otro ser humano vulnerable por a la enfermedad o el dolor”.

“No se bifurca cómo escritor o médico, en él, en su literatura se cumple una dualidad inevitable, es un médico narrando el horizonte de vida de su existencia”.

Otro de los presentadores, Joaquín Tamayo, expresó que según Sigmund Freud la verdad puede ser una medicina peligrosa, hay que dosificarla para que no sea letal, y consideró que la narrativa breve es en muchos sentidos ese suero de la verdad en la que la revolución humana llega gota a gota a través del filtro de la ficción.

Dijo que un cuento logrado, bien construido, excepto de grietas, suele tener efectos colaterales para el cuerpo y el espíritu , ya que eriza, emociona, conmueve, alegra, exalta, sorprende e indigna, pero por encima de todo se sigue escribiendo en la memoria, porque un buen escritor siempre es fiel a sus mentiras, en ellas está sedimentada, casi dispersa en fragmentos la realidad de las cosas, las vivencias compartidas con el lector.

Esto indicó que se refleja en los 23 textos de Arredondo, pues provienen de esta estirpe, la de relatos hechos a partir de la evocación y por ende de los sentimientos, “porque finalmente nosotros vivimos lo que pensamos, la gran literatura es autoreferencial”.

Dijo que en las facciones de los cuentos se nota el difícil arte de la relación humana, hay encuentro, desencuentro, culpa, redención, lealtad, venganza, melancolía, humor y amor.

“Impresiona la evolución de su escritura (la de Arredondo), la engañosa sencillez de su prosa, la aniquilación de cualquier exceso lingüístico, el genuino interés de narrar la vida cotidiana, siempre con el objeto de ser auténtico, decir la verdad mediante las angustias de la ficción”.

El autor, Edgardo Arredondo, recordó que se trata de su segunda compilación de cuentos. La primera parte refiere a experiencias personales, como vivencias infantiles, y la segunda, alude a temas médicos.— IRIS CEBALLOS ALVARADO