Para la exsecretaria de la Cultura y las Artes de Yucatán Érica Millet Corona, cuyo ensayo “Madres e hijas” forma parte de la antología “Materna” que anoche se presentó en la Filey, es más difícil escribir ficción que describir la realidad.
“Cada uno tiene su grado de dificultad, pero en el caso de la realidad tiene que estar respaldada por datos tangibles”, dice en entrevista en el Diario, horas antes de la presentación de la obra.
Aclara, sin embargo, que “Madres e hijas” es un ensayo muy humano, basado únicamente en experiencias y situaciones que alimentaron su desarrollo como mujer. La complejidad, afirma, consiste en tratar de convencer que lo que uno escribe es válido. “Y allí siento que es más complejo que una historia de ficción, que puede ser más fácil comprarla”.
Aunque ya había escrito varios relatos (algunos incluidos en el libro con el que ganó el Fondo de Ediciones y Coediciones del Ayuntamiento de Mérida), el ensayo fue el primero con el que se animó a concursar para un premio literario.
Elección de maternar
“Ser seleccionada para la antología para mí fue maravilloso. Fue la primera oportunidad de publicar un texto, pues no tenía ningún trabajo publicado antes de mi ensayo en ‘Materna’”, recuerda.
Editado por Fondo Blanco y coordinado por Lizette Cisneros (Cisnette), el libro incluye 13 trabajos de mujeres de diferentes regiones del país que escriben sobre los claroscuros de ser madre.
“Se ha creado una necesidad para estos temas y, aunque no todas las autoras son madres, es un tema que nos compete a todos (…) Es una literatura que incomoda, incluso que nos puede incomodar de forma personal por temas que nos replantean la cuestión de la maternidad”, afirma Cisnette.
El libro, que fue elegido por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) como obra del año en la categoría de ficción, aborda varias líneas sobre la maternidad, como el miedo, el reproche de la sociedad, la figura de la abuela…
Siendo madres e hijas
En el caso de Érica Millet, el tema es la relación entre madre e hija.
“Me obsesionaba el tema de ser madre de mujeres y mi realidad como hija. Cómo ser hija me ha marcado para ser madre de mis hijas y cómo en este proceso de caminar juntas hemos encontrado baches y la sanación”, manifiesta la exfuncionaria.
Agrega que, si bien no todas las mujeres son madres, sí todas son hijas y que no importa cuánto una ame a su madre o a su hija, siempre será una relación de bemoles y complejidades.
“De eso es que quise escribir, aunque con mucho miedo de que mi mamá se sintiese expuesta, a que lea el ensayo y se sienta demasiado expuesta por la imágenes que son simplemente retratos de momentos de nuestra vida, de nuestra relación”.
La también ganadora del Premio Nacional de Cuento “Beatriz Espejo” 2022 por el texto “Que los culpables paguen”, asegura que escribir el ensayo fue un ejercicio revelador e impulsivo.
Sobre la maternidad, que Millet Corona ha abordado en sus primeros trabajos, reconoce que es un tema que ha marcado esta etapa de su vida como autora y cita a Beatriz Espejo al indicar que se escribe de lo que se conoce.
“Materna” reúne a mujeres con distintos perfiles profesionales para retratar, recrear y, en algunos casos, replantear el significado de la maternidad.
Son trabajos de 13 plumas mexicanas, divididos en cuentos y ensayos, que exploran las vicisitudes que viven las mujeres —muchas aún enmarcadas en mitos sobre la crianza y lo maternal— en torno a este tema y que consolidan una idea general, no siempre positiva, sobre la decisión que se toma de ser o no madres.
Es una obra con un valor no solo artístico, sino también multidisciplinario, que pone en la mesa de debate la maternidad a partir de la ficción y la reflexión.
El libro se puede conseguir en www.fondoblanco. com.— Iván Canul Ek
