Con la participación de al menos 500 laicos integrantes de la Adoración Nocturna Mexicana, de las Capillas de Adoración Perpetuas de la Arquidiócesis de Yucatán y Ministros Extraordinarios de la Eucaristía, ayer dio inicio la primera de dos jornadas del Encuentro Diocesano Eucarístico, que se lleva al cabo este fin de semana en el Foro Cultural “Alejandro Gómory Aguilar” de la Universidad Anáhuac Mayab.
Se trata de un evento en el cual los asistentes toman parte en diversas actividades, que incluyen conferencias, exhibición de antiguos artículos religiosos y momentos de reflexión, cuyo objetivo es ahondar en el sentido de la Eucaristía, con miras al Congreso Nacional Eucarístico, a realizarse en noviembre próximo en la diócesis de Cuautitlán.
“Nos encomendamos al Señor para que haya abundantes frutos”, dijo el presbítero Cristian Roberto Andrade Gutiérrez, coordinador de la Dimensión Diocesana de Congresos Eucarísticos, al comenzar la jornada.
Entre las ponencias de ayer destacaron las ofrecidas por los sacerdotes Juan Agustín Hoil Ucán, coordinador de la Pastoral Vocacional, y Pedro Echeverría López, profesor de Biblia en el Seminario Conciliar de Yucatán y párroco de los Santos Reyes de Tizimín.
En la primera charla, el padre Hoil Ucán se refirió a los rituales y signos, y cómo éstos tienen particular trascendencia en todas las culturas como medios para estrechar el vínculo entre los seres terrenales y la divinidad.
“El ritual es una actividad corporal en que el hombre se siente activo, inmerso en una acción divina. Lo que la persona hace en un ritual fue hecho en el tiempo mítico por el sagrado. El cuerpo es central en el ritual, cada movimiento comporta una señal: el canto, las palabras, la postura, la ofrenda, todos los actos corpóreos tienen posibilidad de acceso en el ritual”, explicó.
“Desde tiempos inmemoriales, el alimento o la comida ha sido el vínculo que une lo terreno con lo divino, crea el acercamiento entre los humanos y la divinidad; los judíos no eran la excepción, para ellos la cena de Pascua estaba cargada de simbolismos y tradición.
“Nuestro Señor Jesús eligió la comida como signo de su presencia real; escoge pan y vino no solo por un sentido cultural, sino por su fuerte sentido simbólico: alimento y alegría, cuerpo y sangre”, subrayó el padre Hoil Ucán.
El sacerdote añadió que en la Eucaristía no se da una distinción intencional: oferente y ofertado (sacerdote y víctima) se funden en uno.
“El pan y el vino consagrados hacen presente el cuerpo y la sangre de Jesús, es decir, su totalidad y su infinitud divina. Recordemos que, en sentido humano, no hay nada más noble que se pueda ofrecer que la propia vida en cuerpo y alma”.
Después de un breve receso, en el cual los asistentes al Encuentro pudieron visitar una muestra de diversos, antiguos artículos religiosos, como casullas en forma de guitarra, pluviales, incensarios, candelabros, cálices, misales de finales del siglo XIX y principios del XX, así como una imagen de San Pascual Bailón, patrono de la Adoración Nocturna Mexicana, aquéllos retornaron al auditorio para escuchar la conferencia del padre Pedro Echeverría, titulada “La Eucaristía memorial de la Pascua del Señor”.
En su intervención, el ponente habló de las referencias escritas más antiguas que detallan lo acontecido en aquella cena en que Jesús instituyó la Eucaristía entre sus discípulos.
En este sentido, indicó que la primera carta del apóstol Pablo a los corintios, escrita hacia el año 55 de nuestra era, sería la primera referencia del hecho; después de ésta, la más cercana data de año 70 de nuestra era y sería del evangelista Marcos.
Pablo no fue testigo ni vivió el momento de la cena con Cristo, él asienta que el hecho le fue revelado y se basa en la tradición oral de las primeras comunidades cristianas. Sin embargo, Marcos fue discípulo del apóstol Pedro y éste no solamente estuvo ahí en esa noche, sino que fue un testigo viviente de las palabras de Señor.
Los evangelistas Mateo y Lucas también consignan con gran similitud lo acontecido y dicho por Jesús en ese momento, aunque con pequeñas diferencias; gracias a ello es que nosotros hoy día conocemos las palabras de Jesús y el sentido que éste le dio a cada momento de la cena que, por cierto, despierta dudas en cuanto a si se trataba de la cena de Pascua o una cena de despedida entre Jesús y sus discípulos.
“Los judíos le daban un sentido especial al comer en compañía, no cualquiera se sentaba a la mesa; rodearse de determinado tipo de personas para comer hablaba de la persona que departía, además de que la cena de Pascua implicaba un ritual en todos sus elementos, como Dios hizo saber a Moisés cuando se dio por vez primera antes de que el pueblo de Dios dejara Egipto”.
“La referencia bíblica nos habla de que la cena se dio por la tarde, al ocultarse el Sol; el anochecer para los judíos no era el fin del día sino el inicio. Para ellos, el día era pasar de las tinieblas a la luz y volver a la oscuridad para iniciar de nuevo.
“Se habla de la cena de Pascua pero lo que Cristo convida a sus apóstoles no es precisamente lo que Dios ordenó en su memorial del día más importante en la historia del pueblo judío, el día de su liberación”, apuntó. “Ninguno de quienes hablan de ese acontecimiento se refieren a que Cristo y sus discípulos estaban ante un cordero macho, sin defecto, de un año de edad, sacrificado al atardecer y asado al fuego; tampoco hablan de hierbas amargas, vestidos ceñidos a la cintura, con el bastón en la mano y comiendo a toda prisa, aunque sí se mencionan el pan y el vino (vino que por cierto, no es mencionado por Dios dentro del ritual de la cena de Pascua).
“Cristo toma el lugar del cordero, él sería el sacrificado, él bendice y parte el pan y se los da a sus discípulos y luego hace lo mismo con el cáliz de vino para sellar la nueva alianza con la humanidad y pide que se haga ese ritual en su memoria”, apuntó el sacerdote.
Este domingo continuará el Encuentro a partir de las 9 a.m. Para las 17:30 horas está prevista la celebración eucarística a cargo de monseñor Gustavo Rodríguez Vega, arzobispo de Yucatán.— Emanuel Rincón Becerra
