¿Has sentido que durante la maternidad ya no ves tanto por ti o que no hay actividad que se acomode a esta nueva parte de tu vida, sin perder de vista a tu bebé?
Existe una actividad adecuada para las mamás que consiste en la danza en compañía de bebés, lo que se logra con ayuda de un cargador.
El acercamiento amoroso del bebé a su madre se logra por medio del uso de rebozos, bandoleras y mochilas evolutivas, entre otras herramientas que refuerzan vínculos emocionales y físicos.
Desde 2015, el grupo Maya Ná, que se hace llamar también “tribu”, con aproximadamente 120 integrantes, ofrece clases para que las mujeres conecten con sus pequeños y disfruten del ejercicio y el baile.
En esta actividad pueden participar niños recién nacidos, siempre y cuando sean de parto natural, y pequeños de hasta tres meses (recomendado para cuidar la espalda de la mamá).
Para ofrecer una muestra de la danza que practica el grupo, hoy viernes se realizará una demostración, a las 6:30 p.m., en la Casa de la Cultura del Mayab, a un costado de Nuestra Señora de la Consolación (Monjas).
En la exhibición se realizarán diversas actividades en que las mamás y los bebés compartirán y convivirán con otras mujeres, que en esta etapa han encontrado en la tribu un centro de apoyo para desenvolverse y reconectarse consigo mismas.
“Vamos a presentar un evento para promover el porteo y celebrar la maternidad. Es un evento gratuito”, dijo Melissa Mena Alpuche, integrante de Maya Ná.
A las mamás se les indicará cómo hacer cada movimiento, instrucción a cargo de la maestra Astrid Ceballos, quien acompaña al grupo en una hora de clase.
“La danza con bebés me ayuda a disfrutar mi cuerpo como mamá, que es algo que nos pega mucho después de tener un bebé; al mismo tiempo, estar en comunidad, un espacio donde te tomas como prioridad y vuelves a descubrir tus posibilidades”, indicó Melissa.
En el evento se prestarán y venderán portabebés para que ninguna mamá se quede sin participar. Maya Ná extiende la invitación a todas las mujeres que deseen un tiempo consigo y sus bebés.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
